New Page 1
 

estás en MujerBonita

 

 
 Belleza        
 Salud          
 Moda  

 Psicología       

 Fitness      
 Sexualidad  
 Solidaridad
 Diversión    
 Cocina         
 Decoración 
 Novias         
 Arte/Cultura
 Calorías      
 Tecnología
 Cursos        
 Viajes          
 Maternidad
 Negocios      
 Videos/CDs

Enviános tu email

  

 
 

Artículo de fondo
Gioconda
La máscara detrás del óleo

La verdadera historia de Monna Lisa, la enigmática mujer que inspiró a Leonardo da Vinci.
Una sonrisa burlona que se esconde, una mirada inquisidora y sin embargo sumisa, son los atributos que suelen destacarse de una de las obras más 


populares del arte pictórico (como bien apuntara Enrique Dolina, nos saluda desde el packaging del dulce de batata o de la lata de bombones finos).
Y las manos, esas manos que simulan un delicado reposo y bajo la piel se siente un torrente de tensión contenida.

Obra que juega con luces y sombras, que tiene como hechizante atractivo el encerrar en sí la ambigüedad y expresar como pocas el contraste de la sonrisa seria, del mirar agudo e indiferente, de las manos gráciles y rígidas.

Las ambigüedades de la Gioconda tienen su origen tanto en el pintor (Leonardo, el genio oscuro), como en Monna Lisa, la poco conocida jovencita que hipnotizó al mundo entero con su retrato. Vale la pena conocer la historia de la mujer de carne y hueso que se esconde tras ese aura de recatado disimulo.

Monna Lisa, nacida en 1479, fue hija de un negociante napolitano que, por cuestiones profesionales, decidió trasladarse a Florencia.
La niña creció en una Florencia en plena ebullición cultural y, al despertar de su juventud, a los catorce años, fue entregada en matrimonio a un rico comerciante llamado Francesco Zenobi del Giocondo, tres veces viudo y de tres veces más edad que ella.

Madre de un niño que murió pronto, Monna concentró sus deseos de inmortalidad, su frustración como mujer y madre, en obtener de su marido un obsequio especialísimo: ser retratada por Leonardo da Vinci, el pintor más solicitado en la Florencia de aquel entonces.

Concedido su capricho, Leonardo la invitó a posar para él en largas sesiones, durante las cuales —cuenta la historia— el pintor debía entretener a su exigente modelo con pormenorizados relatos de su estancia en Milán.

Tiempo más tarde, Leonardo entregó a la casa de los Giocondo un retrato maestro en el arte de la insinuación y la ambigüedad, que expresaba (¿en la línea de las cejas? ¿en la tensión de las manos?) la distante sensualidad de su modelo.

Cinco años más tarde acaeció un incendio (no poco común en aquella época) en el palacio donde vivía la familia Giocondo, y el famoso retrato fue devorado por las llamas.

Curiosamente, quizás fascinado por su misteriosa modelo, Da Vinci había pintado varios retratos de Monna Lisa, gracias a lo cual, en el Museo del Prado de Madrid se conserva hoy una de estas copias.

Pero la réplica más famosa es aquella que se encuentra actualmente en el Museo del Louvre, en París, la cual también pasó por múltiples aventuras antes de hallar su reposado destino señorial como pieza de museo. Se sabe, por ejemplo, que Leonardo se llevó consigo el cuadro a Roma y un día Giuliano de Medicis, al descubrirlo, pidió al pintor que se lo vendiese. Cuando lo llevó a su casa, su esposa, Filiberta de Saboya, en un arranque de celos hacia esa bella desconocida, obligó a su marido a devolver el cuadro.

Expresión del arte de la insinuación, del refugio de la máscara o simplemente de la burguesa insatisfacción de una jovencita del Renacimiento, la Gioconda continúa desconcertando a sus admiradores y enfrentándolos con sus propias máscaras.                             
                            




NOVEDADES

EMAIL

Usuaria @
mujerbonita.com
Clave

 

¿Qué es ser
 una MujerBonita?

 
New Page 1
 

Sugerencias     Contáctenos     Quiénes Somos    Cómo anunciar


Preferimos

MujerBonita se visualiza mejor con Microsoft Internet Explorer.
© 2000 Latin Portal Network, Inc. Todos los derechos reservados.

 
E-mails info@mujerbonita.com contenidos@mujerbonita.com comercial@mujerbonita.com soporte@mujerbonita.com