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LA CURIOSA HISTORIA DE ARTEMISA
Los
diccionarios definen “mausoleo” como sepulcro grande y suntuoso,
lo cual es cierto; no obstante, en su origen, esta palabra indicaba
un monumento funerario con algo especial: en él no se encontraba el
cuerpo de aquel a quien estaba dedicado. El porqué es curioso y se
hunde en la Antigua Grecia.
Artemisa
vivió en el siglo IV a. C. y era hija de Hecatommus, sátrapa de
Caria. Según la tradición, se casó con su hermano Mausolo, con el
que reinó. Cuando murió su hermano y marido, la noticia produjo
tanto dolor a Artemisa, que hizo quemar el cuerpo y, mezclando sus
cenizas con vino, se las bebió.
Luego
hizo construir en Halicarnaso un soberbio monumento funerario, que
se llamó MAUSOLEO, el cual fue considerado como una de las siete
maravillas del mundo y aún existía en el siglo X de nuestra era.
Como
se ve, en el Mausoleo no reposaba el cuerpo de Mausolo, cuyas
cenizas habían tenido un destino diferente.
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