Estar
enamorado
Por
Francisco Luis Bernárdez
(poeta argentino)
Estar
enamorado, amigos, es encontrar el nombre justo de la vida.
Es dar al fin con la palabra que para hacer frente a la muerte se
precisa.
Es recobrar la llave oculta que abre la cárcel en que el alma está
cautiva.
Es levantarse de la tierra con una fuerza que reclama desde arriba.
Es respirar el ancho viento que por encima de la carne se respira.
Es contemplar desde la cumbre de la persona la razón de las
heridas.
Es advertir en unos ojos una mirada verdadera que nos mira.
Es escuchar en una boca la propia voz profundamente repetida.
Es sorprender en unas manos ese calor de la perfecta compañía.
Es sospechar que, para siempre, la soledad de nuestra sombra está
vencida.
Estar
enamorado, amigos, es descubrir dónde se juntan cuerpo y alma.
Es percibir en el desierto la cristalino voz del río que nos llama.
Es ver el mar desde la torre donde ha quedado prisionera nuestra
infancia.
Es apoyar los ojos tristes en un paisaje de cigüeñas y campanas.
Es ocupar un territorio donde conviven los perfumes y las armas.
Es dar la ley a cada cosa y al mismo tiempo recibirla de su espada.
Es confundir el sentimiento con una hoguera que del pecho se
levanta.
Es gobernar la luz del fuego y al mismo tiempo ser esclavo de la
llama.
Es entender la pensativa conversación del corazón y la distancia.
Es encontrar el derrotero que lleva al reino de la música sin tasa.
Estar
enamorado, amigos, es adueñarse de las noches y los días.
Es olvidar entre los dedos emocionados la cabeza distraída.
Es recordar a Garcilaso cuando se siente la canción de una herrería.
Es ir leyendo lo que escriben en el espacio las primeras
golondrinas.
Es ver la estrella de la tarde por la ventana de una casa campesina.
Es contemplar el tren que pasa por la montaña con las luces
encendidas.
Es comprender perfectamente que no hay fronteras entre el sueño y
la vigilia.
Es ignorar en qué consiste la diferencia entre pena y alegría.
Es escuchar a medianoche la vagabunda confesión de la llovizna,
Es divisar en las tinieblas del corazón una pequeña lucecita.
Estar
enamorado, amigos, es padecer espacio y tiempo con dulzura.
Es despertarse en la mañana con el secreto de la flores y las
frutas.
Es liberarse de sí mismo y estar unido con las otras criaturas.
Es no saber si son ajenas o son propias las lejanas amarguras.
Es remontar hasta la fuente las aguas turbias del torrente de la
angustia.
Es compartir la luz del mundo y al mismo tiempo es compartir la
noche obscura.
Es asombrarse y alegrarse de que la luna todavía sea luna.
Es comprobar en cuerpo y alma que la tarea de ser hombre es menos
dura.
Es empezar a decir siempre y en adelante no volver a decir nunca.
Y es además, amigos míos, estar seguro de tener las manos puras.
Taller
de escritura:
Si
siempre te gustó escribir y aveces no sabés cómo empezar (el
famoso “síndrome de la página en blanco” hace sufrir a tantos
escritores), te proponemos este ejercicio de taller, muy bueno para
encontrar tu propia voz en la escritura… y para descubrirte a vos
misma en tu producción literaria:
1.
Releé
con atención (con emoción) el poema Estar
enamorado. Seleccioná tus versos preferidos.
2.
Escribí
tu propio poema “a la manera de Bernárdez”, partiendo de las
siguientes palabras:
Estar
enamorado, amigos, es………………..
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