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Disimular
defectos
El
maquillaje tiene sus trucos... Podes quedar bárbara o desastrosa, con
unas pinceladas de más. Lo más importante es observarte con mucha
objetividad. Cuales son tus defectos, que debes explotar, que colores te
levantan y cuales te apagan, etc. Acá van algunos truquitos para resaltar
esa cara bonita con un buen corrector.
Por Marina Labayen, para Mujer Bonita
Uno de los errores más grandes es
usar el mismo corrector para todo. Las diferentes gamas y tonos sirven
para corregir diferentes problemitas... Siempre es mejor usar correctores
en crema y aplicarlos con los dedos. ¿Te acordás del círculo cromático
que tantas veces pintaste en el colegio? Por fin le encontraste una función.
Si tus ojeras son violáceas lo mejor es aplicarle un color que
contrarreste, por eso lo mejor es olvidarte de los rosas y jugarte por los
tonos más anaranjados. Para los granitos inflamados y zonas coloradas lo
mejor usar el verde. Este color es ideal para tapar los derrames que se
forman a los costados de la nariz por el uso de anteojos.
Ahora pasemos a darle forma a la
cara. Los colores oscuros achican, y los luminosos agrandan o resaltan.
Oscurecé los costados de la nariz para afinarla, y por debajo de los pómulos
para acentuarlos. También es bueno usarlo debajo del mentón para
disimular la papada. En cambio usa un color bien claro y satinado para
darte luz.
Los correctores se dividen en
diferentes tipos según su textura y forma de presentación. Existe uno, o
varios, para cada piel. La idea es respetar ciertos conceptos básicos
para corregir o atenuar las imperfecciones. El compacto es el
recomendado para las pieles secas. Es una buena opción para disimular las
patas de gallo, pero hay que cuidar en esfumar. El lápiz resulta
ideal para cubrir granitos y manchas pequeñas, sobretodo para las que
tienen cutis graso. El sitck es el corrector de textura más líquida,
el más difícil de aplicar, y el que menos dura puesto. La barra
tiene un poder cubritivo excelente. Es muy grasoso, pero el ideal para
pieles jóvenes con ojeras profundas. El polvo es el único que se
debe aplicar obligatoriamente después la base. Por más que parezca
inofensivo es traicionero. Tené mucho cuidado a esperar a que la base
este bien seca para evitar manchones.
¿Cómo
me lo pongo?
Ya descubriste que correctores te
convienen y para qué. Algunas personas prefieren colocarlo luego de la
base. Pero personalmente me parece mejor corregir y después unificar todo
con una base de tu mismo color de piel. De esta manera no vas a parecer un
cuadro abstracto, sino una de las más bonitas mujeres del lugar.
- Colocá
el corrector con los dedos, esfumando hacia los costados. Cubrí bien
toda la superficie para evitar que la base te corra el trabajo. También
podes usar unas esponjita de látex triangular, aunque el dominio del
material es ampliamente menor.
- Cubrí
toda la cara con una base de tu color exacto de piel. ¡No intentes el
look caribean! Mantenete dentro de tu estilo. No te olvides de cubrir
el cuello, esfumá todo con golpecitos suaves con una esponja de látex,
o con tus propias manos. Sella tu trabajo con un polvo volátil del
mismo color de la base.
- Y
para terminar de perfeccionarte usa los polvos con brochas gordas y
muy suaves. Usa un iluminador por arriba de los pómulos y un polvo más
oscuro por la línea debajo de ellos. Y para terminar aplica rubor. Un
secretito es “chuparse” los cachetes y aplicarlo diagonalmente
desde el mentón hasta la sien. Y, ¡LISTO!
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