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Muchas veces, no hay vuelta atrás
El objetivo es preservar la salud y la belleza
de los usuarios, para que cada cual asuma su responsabilidad y sólo
le administren tratamientos que efectivamente conozcan ya que, de
otro modo, su imagen podría resultar seriamente dañada, por
personas inescrupulosas que, sin la preparación indicada, se dan a
la tarea de efectuar los tratamientos.
“Todo lo
soluciona”, una vil mentira
En España, por ejemplo, se considera
incorrecto plantear tratamientos “a la carta” o determinados métodos
“únicos, que todo lo solucionan”.
Afortunadamente, frente a un problema y su
correspondiente diagnóstico, los médicos y los esteticistas pueden
(y deberían) ofrecer al paciente un amplio abanico de posibilidades
terapéuticas. En todos los casos existirá una elección
consensuada del tratamiento que será aplicado, existiendo, en
muchos casos (para mejor eficacia) la necesidad de utilizar varios
tratamientos complementarios y simultáneamente.
No te dejes engañar
Para que no seas objeto de engaño es
indispensable que estés informada sobre el profesional elegido y,
por supuesto, sobre los tratamientos.
Un consejo: solicitá por escrito y de forma
comprensible el diagnóstico, y/o los tratamientos propuestos,
información veraz del lugar donde se practicará, sus riesgos y
posibles complicaciones y el presupuesto total.
De esta forma, podrás obtener diferentes
opiniones importantes para tu salud y belleza.
Campos en los que, es obvio, mejor es prevenir que curar.
Fuente: Periódico Atelier.
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