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Para
patinarte la casa
Por Marina Labayen
Antes
de empezar: usá un poco la cabeza
Empezá por observar bien la superficie que vas a pintar, y decidí
que tipo de pátina le querés dar. La pintura sirve para disimular
defectos en superficies imperfectas y para darles un nuevo look.
Pero antes de empezar hay que prepararla para lograr el efecto que
queramos. Por ejemplo lijar la madera virgen, o cubrir con yeso las
imperfecciones. En todos los casos hay que limpiar bien la zona y
aplicar un fijador al agua. Cuanto más lisa te quede, mejor va a
ser el efecto logrado.
No te olvides de aislar
adecuadamente tu lugar de trabajo. Usa diarios y plásticos para
prevenir manchar toda tu casa. Usa cinta aisladora para fijarlos, y
evitar sorpresas al final del trabajo. Cubrí todo a tu alrededor
con sábanas viejas.
Las compras...
Ahora a comprar los
materiales... Es esencial calcular bien la cantidad de pintura que
vas a usar. Toma bien las medidas y pedile al vendedor que te
aconseje. Lo mejor es usar pinturas al agua. Son más fáciles de
trabajar, y sobretodo de limpiar. Evitate el trabajo de andar
limpiando los pinceles con aguaras, y sobretodo de esperar entre
mano y mano. Ya vas a poder impermeabilizara o proteger todo con
barniz. Ahorrate dolores de cabeza. Pensa bien en que vas a
necesitar y tené todo a mano antes de empezar.
Ya te decidiste, buscaste
ropa vieja y te arremangaste las mangas... ahora ¡¡¡a trabajar!!!
Manos a la obra
Las pátinas se logran con
la superposición de colores y sus diferentes técnicas. Usa un
pincel cuadrado para darle la base blanca a toda la superficie, y
dejala secar. Una vez bien seca empieza la parte artística. A
continuación te enseño algunas técnicas básicas. Una vez que
tengas práctica en cada una de ellas, liberate. Usa tu imaginación
y tu buen manejo de la pintura para conseguir el efecto que quieras.
1.
Esponjado:
Se logra dando golpecitos con la esponja. Es la mejor opción a la
hora de mezclar varios colores. Carga la esponja con color, apretala
bien contra un plato hasta sacarle todo el excedente (y evitar
manchones) y aplicala sobre tu “objetivo”. Es mejor aplicar
colores dentro de la misma gama, y jugar con los diferentes tonos.
2.
Veteado:
Después de que el color base (no es necesario que sea claro) este
bien seco, frota tu superficie con cera dura. Pinta con el segundo
color, y deja secar. Limpia el excedente de pintura con un trapo, y
¡listo!.
3.
Craquelé:
Pinta todo con cola y secalo con calor (secador de pelo). La cola va
a formar pequeñas grietas, que a la hora de volver a pintar y
limpiar van a quedar del color base.
Para tener en cuenta
Para que todo te salga bien
hay ciertas cosas para tener en cuenta. ¡ATENCIÓN!
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Abusa de la cinta aisladora.
Protege todo lo que no haya que patinar. No la dejes más de dos días
porque se va a complicar sacarla si la pintura se seca mucho.
·
Antes de empezar sobre el trabajo
final, practica tus pátinas en cartón. No te lances de una hasta
que estés bien segura. Es más fácil prevenir que curar, ¿no?
·
Usa los pinceles poco cargados.
Siempre es mejor volver a cargarlo que arreglar manchones.
·
Jugá con todo. Esponjas, esténciles,
pinceles, dedos,... No uses algodón porque deja mucha pelusa. Y con
cualquier tipo de materiales: pasta de zapatos, betún, temperas,
acrílicos y pinturas comunes. Pero nunca mezcles pinturas al agua
con esmaltes o oleosas. Como el aceite y el vinagre, no se mezclan.
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Barniza todo. Hay muchas clases:
opacos, brillosos, al agua, esmaltados, al óleo,... Pero cuida que
tu trabajo no se arruine. Para algo trabajaste tanto.
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