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No
todas las actividades físicas solucionan el mismo problema:
Vernos
un poco más gordas, más “blanditas” o menos resistentes... No
todo tiene la misma “cura”. Enteráte cómo solucionar tu punto
débil.
Al
decidirnos a ir al gimnasio para ocuparnos de nosotras mismas, nos
encontramos ante la divergencia de 2 caminos. Uno que representa el
camino del acondicionamiento físico mediante las actividades que
involucran de manera predominante el sistema cardiocirculatorio (¡Uy!
¿De dónde salió eso? Tranquila, don’t worry be happy, todo se
va a ir aclarando... )
Cuando
hablamos de sistema cardiocirculatorio, nos referimos al corazón y
a los vasos sanguíneos; el corazón no es sólo un lugar en lo que
según muchos seres humanos se guardan los sentimientos, el amor y
la pasión, sino que además funciona como un órgano vital y
constituye la piedra angular para el abastecimiento de oxígeno y
nutrientes para todos los tejidos del organismo.
El
otro camino del acondicionamiento físico es aquel que se orienta a
las actividades destinadas a mantener, incrementar y desarrollar las
estructuras musculares y osteoarticulares. Cuando hablamos de
fortalecer las estructras musculares nos referimos al
acondicionamiento y manuntención de los distintos grupos
musculares. (Dicho de otra manera, todos los músculos que conforman
las distintas partes de tu cuerpo.)
De
todos modos, no te preocupes, que a medida que nos vayamos
conociendo mejor te voy a ir contando algunos secretos para que
aprendas a conocer mejor a tu cuerpo, identificando no sólo tus
piernas, sino además los principales músculos que la conforman; y
así sucesivamente con todas las demás partes.
Las
estructuras osteoarticulares son las distintas articulaciones que
conforman tu cuerpo. Entre las más conocidas, se encuentran la
articulación del hombro, de la rodilla, del tobillo y de la cadera,
para hablarlo en un lenguaje simple. Tanto la estructura
osteoarticular como muscular, pueden ser trabajadas eficientemente
en una sala de musculación mediante el trabajo con sobrecarga, o
con una gimnasia de tipo modeladora. Podés practicarlas en
cualquier gimnasio. Lo más importante es que tengas bien claro cuáles
son tus necesidades y cuáles son tus deseos. Conociendo de antemano
tus preferencias, podrás hacer la elección correcta.
¿Trabajo
en una sala de musculación o tomo clases de gimnasia?
Cuando
una mujer comienza a ver que su abdomen (la pancita que quedó del
verano) se vuelve más grande y más blando...
Cuando
la cintura ya no es la misma de antes y los cambios son notorios...
Y
las piernas, los brazos, la cola... dejaron de tener la firmeza que
tenían, comienzan las preocupaciones.
Y
ante la decisión de superar el contratiempo aparece la disyuntiva: ¿musculación
o aeróbics? ¿localizada o aeobismo? ¿salsa
o rock and roll?
Es
entonces en este momento en que aparece la pregunta del millón: ¿cuáles
son nuestras prioridades? ¿queremos endurecer la cola y las
piernas? ¿o queremos bajar la barriga?
Con
lo que surgen otras como: ¿qué relación pueden llegar a tener las
prioridades con el tipo de actividad que uno precisa?
Y
es precisamente ahí en donde se encuentra el quid de la cuestión.
Diferentes
actividades, diferentes utilidades: ¿aerobics o aparatos?
Es
importante aprender a distinguir las utilidades que se le pueden dar
a las distintas actividades. Para disminuir el tamaño de la
cintura, por ejemplo, es preciso hacer actividades aeróbicas que
difieren mucho en cuanto a los beneficios y ventajas del trabajo con
sobrecarga.
Ahora,
quizás, te preguntes: ¿qué
son las actividades aeróbicas?
Fácil, son aquellas actividades que se realizan durante un tiempo
continuo (sin pausa) por un lapso mayor a 20 minutos, por ejemplo
una clase de aerobics, o salir a correr por el parque. Lo más
importante es que la actividad sea realizada sin interrupción. O,
mejor dicho, que la misma tenga una duración mínima de 20 minutos
antes de realizar la primera pausa.
Las
actividades aeróbicas (correr, andar en bicicleta, nadar, caminar,
practicar algún deporte) son las que, realizadas correctamente y
bajo el asesoramiento de profesionales responsables, te permiten
disminuir la pancita, y hacer que cuando corras no sufras de un
infarto. Podés, también, mejorar la tonicidad muscular de la cola
y de los muslos. Mejor dicho, podés endurecer esas partes de tu
cuerpo que quizás perdieron un poco de firmeza (pero no obtendrás
los mismos resultados que con un trabajo con sobrecarga o de
musculación).
¿Qué
pasa con los trabajos de musculación?
En el gimnasio vas a poder encontrar soluciones rápidas y
eficientes mediante un trabajo responsable con sobrecarga.
Si
tenés alguna consulta, duda o sugerencia, no dejes de mandar tu
e-mail a nuestro entrenador físico virtual, el Lic. Eric Sebastián
Torrent, a erictorrent2000@latinmail.com,
de la World Trainer Company.
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tus ideas! |