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Primavera-Verano:
¡¡¡No tires la toalla!!!
Realizar
ejercicios o algún deporte durante todo el año es el sabio consejo que
recibimos una y otra vez y al que nunca prestamos atención. Pero en el
fondo sabemos que, lamentablemente, tienen razón. En el invierno muchas
nos dejamos estar: el tapado tapa todo y los kilos de más también.
La
odiosa Primavera
El
problema surge cuando se acerca la primavera y nos probamos la ropa de la
temporada anterior: nos damos cuenta de que el pantalón blanco sólo
cierra a presión o que la pollera floreada nos marca los centímetros de
cadera que aumentamos gracias al chocolate que devoramos esos días de frío
polar. El espejo nos muestra la cruda verdad, durante esos segundos
logramos planear una dieta imposible de cumplir y una rutina de ejercicios
sólo apta para la mujer biónica.
Otra posibilidad consiste en invertir un gran presupuesto en la nueva
temporada de uno o dos talles más. Ni una ni otra opción constituyen
soluciones realistas y coherentes: lo mejor es decidirse a comenzar una
dieta posible y un
plan de ejercicios ad hoc para
llegar al verano en buen estado.
En
realidad, lo mejor hubiera sido no hacer caso omiso a los consejos del
ejercicio físico todo el año, es la mejor manera de mantenerse en línea
sin grandes sacrificios ni dietas maratónicas. Además, las actividades
deportivas constituyen un buen antídoto contra el estrés, la ansiedad y
la fatiga crónica, enfermedades de nuestros tiempos.
Pero,
a esta altura del partido no podemos llorar sobre la leche derramada, no
está todo perdido, todavía podemos encaminarnos por la buena senda.
Consejos
para volver al buen camino
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Evitar los ascensores, salvo que trabajes o vivas en el piso 25, no
es cuestión de llegar con un pulmotor a cuestas.
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Podés caminar a la siguiente parada del colectivo o del subte o
bajarte una antes para realizar el resto del camino a tracción sangre.
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Picar en cualquier momento del día es un hábito que debe ser
erradicado por completo: si tenés hambre tomáte un café con
edulcorante.
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No pretender bajar mágicamente tres kilos en una semana: primero, porque no es saludable y segundo, porque enseguida
los volvés a subir. Una nutricionista puede ayudarte a armar una dieta
especial para vos.
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No te mates con la gimnasia los primeros días: el ejercicio
gradual es lo más eficaz y lo más saludable también. Es aconsejable
anotarte en un gimnasio y consultar qué clase de ejercicios te convienen
más.
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