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Los comienzos...
por
Carmen Linares, para Mujer Bonita
Quiero
que hoy comencemos un dialogo sobre como podemos utilizar la astrología,
que no ayude a comprender los ciclos de la vida y un poco más sobre
nosotros mismos. Debemos recordar que lo que ocurre en la tierra es la
representación de lo que pasa en el cielo “como es arriba, es abajo”
(Uno de los principios herméticos, de los cuales hablaremos mucho)
. Platón
decía “Este mundo está ligado necesariamente a los movimientos del
mundo superior. Todas las potencias de este mundo están gobernadas por
esos movimientos.”
Hace
años leí en L’Astrologie (M:A.Editions) esta leyenda que hoy
paso a contarte: Hace miles de años había una señora bella y sabia. No
se sabía su edad, ni su lugar de nacimiento aunque sus amigos decían que
había nacido “en un lugar de Mesopotamia”. Su reputación cada día
era mayor, las mentes más brillantes se interesaban por ella y querían
iniciarse en su saber. Sus conocimientos se basaban en la infinitud de los
lazos invisibles que existen entre el cielo y la tierra, el hombre y el
cosmos, lo infinitamente grande y lo infinitamente pequeño. En esos
tiempos esta señora se ganó el mundo entero.
Aunque
contaba con miles de alumnos, ella quería trasmitir todo su saber y
decidió tener un hijo. Se había unido a un ser serio y muy versado en
matemáticas; tuvo una hija inteligente y brillante con deseos de ser
mejor que su madre. Ya adulta comenzó a trabajar con su madre y
duplicaron su poder, una trabajaba sobre el cielo interior y la otra sobre
el cielo exterior calculando órbitas, distancias, etc. Los
descubrimientos de la una ayudaban a la otra.
Los
hombres para poder comprender y poder observar los misterios del cielo
levantaron torres de noventa metros “zigurat” para comprender las enseñanzas
de las Señoras. Siguieron su línea los Egipcios en Dendera, luego los
Mayas. Los sabios Hiparco, Kepler, hicieron importantes descubrimientos...
Y
allí comenzó la discordia...
La
hija se reveló contra la madre tratándola de vejestorio, de lunática.
La madre se aparto, se regocijaba con sus investigaciones y hallazgos, la
aplaudió cuando ganó el codiciado título de musa con el nombre de
Urania.
Pero
ella no estaba contenta porque la confundían con su madre y entonces
quiso desacreditarla y llegó el siglo XVII , llamado de “las luces” y
en Francia, Colbert que no quería saber nada con escapar a los límites
de la razón; entonces se prohibió la difusión de sus enseñanzas.
Urania
siguió su camino, sin su molesta madre, ignorando que ella seguía con su
actividad... Los hombres cambian y ya no querían saber de estructuras rígidas
y querían saber hacia donde iban. Entonces se acordó de la Sra. Ella
también había cambiado y supo adaptarse a lo que le pedían, se había
humanizado para estar cerca de todos.
Y...
llegaron estos tiempos
¿Ya
lo adivinaste? La señora es
la Astrología y su hija “ la hija cuerda de una madre loca”
la Astronomía. El conflicto no ha terminado pero la Señora se ha
reencontrado, en gran medida
con su poder. Su hija no ha abandonado la idea de internar, a la madre, en
un asilo de ancianos, pero... en el fondo sabe muy bien que no llegará a
hacerlo, pues la Señora tiene una gran resistencia. Tienen la eternidad
para reconocerla.
Te
gustó? nos vemos en la próxima, ten
envío mi más cálido beso con deseos de Paz y Armonía.
Carmen
Linares
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