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Má...
¡me aburro!
Pautas e ideas para combatir el aburrimiento de los
chicos.
Por
Felicitas French (estudiante de psicología y maestra jardinera)
para MujerBonita.
Sábado
a la tarde. Nos tiramos en el sillón más cómodo de la casa, nos
sacamos los zapatos y estamos por leer la primera página de nuestro
libro nuevo, cuando sentimos un golpecito en el hombro, seguido por
una vocecita: “Má, estoy aburrido ¿qué
hago?”.
La
situación seguramente les resultará familiar. Y se agrava aún más
cuando al mirar por la ventana nos damos cuenta de que el clima no
está de nuestro lado (y el “andá a jugar afuera” ya no nos
servirá de mucho). O, peor aún, cuando para que se diviertan más
le habíamos invitado a un amiguito y ahora los aburridos son dos...
Pero
¡no desesperemos! A continuación van algunas ideas para entretener a sus hijos en días de lluvias o cuando están
acompañados. Porque el juego, además de un gran
entretenimiento, es el medio de comunicación más grande que tiene
el niño; muchos psicólogos especialistas aseguran que “la
eliminación de los sentimientos hostiles y de miedo constituyen el
supuesto del juego”. Además de incentivar la coordinación, la
agilidad motora, la observación, la imaginación y un sinfín de
cualidades.
Por
eso... ¡manos a la obra!
Para
días de lluvia
·
Una
buena opción es la de cocinar.
A los niños les encanta. Además sirven para ejercitar concentración,
orden y creación. Si son niños pequeños (de
2 a 4 años)
no es recomendable que hagan una torta o algo tan complicado que, al
final, terminemos haciendo todo las madres. Una posibilidad, por
ejemplo, es hacer masitas con vainillas rotas y dulce de leche o
alfajorcitos de maizena (con tapitas ya compradas) con dulce y coco
rallado.
·
Si no
hay mucho tiempo para acompañarlo en la tarea, el dibujo
y la lectura
son actividades brillantes: puede entretenerlos por un buen tiempo
además de ser un buen método de estimulación visomotora y una
forma de iniciarlos en la cultura. A los más chicos les fascinan
los libros grandes con muchos dibujos. Se les puede pedir que los
lean (no importa si no saben hacerlo) y que después nos lo cuenten
(tengan en cuenta que ellos están acostumbrados a estar “del otro
lado”, y ocupar el lugar del relator los hace sentir más
protagonistas y usar la imaginación). A partir de los seis
años, les
interesan las historias más reales: los libros de aventura o las
leyendas son una buena opción. Es bueno poner almohadones en un
rincón del cuarto para que se acuesten mientras leen, y acompañar
estas actividades con música de fondo. La música los relaja y los
acompaña.
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Si ya
están hartos de dibujar con lápices de colores o con crayones, invénteles
nuevas posibilidades: dibujar con corcho
quemado o con
témpera
(usando sus dedos), o hacer un collage
(con recortes de revistas viejas, combinado con porotos, trapitos, fósforos
usados y todo lo que se les ocurra).
·
Sabemos
que la televisión
no aporta nada bueno, estimula la pasividad y evita la imaginación,
por eso se la puede tomar como una posibilidad, pero no debe
abusarse de ella. Para que no vean cualquier programa, es bueno
tener videos
preparados
(de Walt Disney, por ejemplo) o tener grabados los dibujitos
animados que ven durante la semana.
·
Además,
contamos con sus juguetes:
muñecos, legos (¡a veces hay que hacerles acordar que los
tienen!). Muchos niños a veces dicen estar aburridos porque, en
realidad, nadie les recordó la existencia de su nuevo juego.
·
¿Otra
idea? Pegar en un cartón una fotografía
de sus hijo (puede ser fotocopia), cortarla en pedazos con
diferentes formas (dependiendo de la edad, la cantidad de pedazos)
¡Tendremos un fabuloso y original rompecabezas
que les divertirá mucho armar! Si no queremos cortar una foto,
podemos reemplazarla por un dibujo que él mismo haga. Le va a
encantar.
Cuando está con un amiguito o amiguita
·
Si se trata de mujeres, el baile y la actuación son dos grandes amigos. Además de
entretener, las deja descargar sus impulsos motores (sobre todo a
partir de los cinco años de edad, cuando hay un aumento del impulso de movimiento y afán
de actividad). Si es lindo día, pueden aprovechar el jardín. Si
no, se puede practicar en cualquier otra parte de la casa. Se les
puede pedir que preparen una coreografía
con música o un actito
interpretando a sus personajes de televisón favoritos, y que cuando
esté listo nos lo muestren. Para completar su “mini-teatro”
una buena opción es que se disfracen
(podemos prestarles alguna ropa vieja que ande dando vueltas por
nuestro ropero) y que se pinten. ¡Se van a sorprender con los
resultados!
·
La construcción
de una “casita en el jardín” puede resultar apasionante. Y
no hacen falta tantos materiales como uno imagina, es más, puede
realizarse con dos sillas y una sábana que las cubra. Adentro,
puede ponerse una alfombrita o un almohadón. Los chicos van a pasar
horas allí dentro, incluso es piola servirles la merienda dentro de
su “casita”, tacitas de café con jugo, y galletitas.
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