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Clásica a la moda
Esta
temporada se usa esto, o tal cosa... Pero, ¡No es mi onda! Si lo tuyo
es una onda clásica, donde predominan los básicos, acá te ayudamos a
adaptar la moda a tu gusto.
por Marina Labayen, para Mujer Bonita
Una amiga cree que habría que
imponer la “Ley de espejos obligatorios”. Muchas mujeres por
querer estar a la moda se ponen todo encima: botas de reptil fucsias,
pantalones de cuero acalorados colorados (doblados como pescadores),
polera verde con flores bordadas y la infaltable pashmina violeta. Y no
olvidemos recordar que esta señorita mide 1,50 y tiene sus carnecitas
de más. Nooo. No porque lo ves en las revistas o en las vidrieras tenés
que ponértelo.
Cada una tiene un estilo
personal, aprende a respetarlo y sobretodo “acentuarlo”. Si lo tuyo
son las zapatillas y los jeans no los abandones por unas botas media caña
y mini de cuero. Sentite cómoda con vos y con lo que llevas puesto.
Elegí solo las cosas que se reflejan con vos y tu estilo de vida. En
cada temporada hay algo para reflejarte, adapta la moda a tus gustos y
no te adaptes vos a ella.
Algunas
claves para saber cómo usar las cosas que trajo esta temporada...
- El
jean: El corte debe ser recto, de cinco bolsillos. El
denim azul, ultra oscuro o muy gastado. Se usa arremangado,
combinando con tops o remeras con detalles femeninos y sacos o
tapados que cubran los hombros. Las botas de taco alto y colores
novedosos son el accesorio ideal. Jean clásico cinco bolsillos
($50, Levi’s) Combinando con remeras, sweaters, ponchos y chalinas
de colores fuertes y detalles femeninos. Se impuso en una amplia
gama de variantes que van desde el clásico denim hasta el terminado
con glitter o aplicaciones de reminiscencias folk.
- La
camisa: El corte es clásico, de líneas simples. Los
materiales deben ser suaves, con peso y caída como el crêpe y la
gasa ($65, en Paula Cahen D’Ambers). Se usa abierta hasta el
tercer botón, con un pañuelo de seda anudado al cuello, y se
combina con pantalones clásicos. El recurso de la transparencia
revela una silueta sinuosa y marca la diferencia con las telas
opacas del día.
- La
pollera: El largo ideal es por debajo de la rodilla. Con
un leve evasé, recta o línea A, con materiales dúctiles (como la
zarga u otras telas elastizadas). Se usa con botas de caña y taco
alto, y accesorios de color que le dan un toque de originalidad a la
propuesta. En tonos neutros o vibrantes, con recortes y detalles de
color, no dejes de usarla a toda hora.
- La
polera: El tejido es la consigna: sin mangas y cuello
alto. Se imponen los materiales rústicos y sedosos. Se usa sobre
una prenda adherente, de colores contrastantes y se combinan con
pantalones rectos o polleras. Los accesorios, como las carteras
cruzadas de colores estridentes complementan el equipo. Se impuso
como complemento en equipos básicos de día o como elemento
principal para una noche informal.
FUENTE:
Para Ti
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