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Una gran pianista argentina: Martha Bongiorno
Talento
y humildad
por
Mercedes Carrin para MujerBonita
Lleva
años difundiendo las obras de los jóvenes compositores argentinos
y es respetada en el ámbito artístico por sus colegas y alumnos.
Es una gran pianista que representa a nuestro país por toda Europa.
Con ustedes, damas y señores: Martha Bongiorno.
Siempre
supo transmitirme profesionalismo, dedicación y mucha paciencia a
través de sus clases. Ahora, diez años después, sigue haciéndolo
pero no en su papel de profesora de sino como una reconocida artista
dentro del país y del exterior.
En
su departamento del barrio de Flores, se imponen dos pianos. En el
de cola, una serie de fotos evocan acontecimientos de su larga
carrera. En este ambiente cálido y ameno, todo coincide con su
personalidad. La audacia del arte de Picasso a la luz de una antigua
lámpara de alabastro crea una atmósfera clásica y moderna al
mismo tiempo.
Martha
Bongiorno. Argentina. Pianista y un ejemplo de constante
perfeccionamiento y madurez artística. Con gran humildad nos comenta su trayectoria:
Ganadora en 1976 del Premio para Intérpretes otorgado por la
Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires y del Premio a la
Trayectoria concedido por La Sociedad Argentina de Artistas,
Interpretes y Compositores (SADAIC) en 1996.
Inició
sus estudios en Buenos Aires con Helena Larrieu y los continuó en
Europa durante varios años. "Mi
idea no fue quedarme todo lo que me quedé, pero no volví a la
Argentina durante tres años y medio." Allí tomó clases
en Roma y en el Mozarteum de Salzburgo con Carlo Zecchi, en la
Accademia Musicale Chigiana de Siena con Guido Agosti y en la
Escuela normal superior de Música de París con Jules Gentil. "Tenía 18 años. Fui a cambiar de horizonte, a buscar cosas
nuevas, nuevas sensaciones, a aprender lo más posible."
Habla
con nostalgia, con fluidez y tranquilidad. Muestra dos facetas: por
un lado se ve a una distendida y elegante señora. Por otro, un espíritu
libre, inmerso en el mágico mundo de la música, que se revela con
intensidad a la hora de sentarse ante el piano.
Conociéndola,
podemos comprender su amor por Claude Debussy, creador de paisajes
oníricos y complejos con mucha carga emotiva. "Hay
una afinidad con él. No sé por qué me fascina. Intuitivamente sé
como interpretarlo porque lo entiendo."
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