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Sus ídolos
Con
respecto a los ídolos de música, dice que es el más abierto de
todos sus hermanos, que a Juan y Sebastián no los sacás de Los
Chalchaleros. A él le gustan muchos otros como Los Carabajal, Los
Nocheros, Cafrune... Y también fuera del folklore, Los Piojos.
Cuenta que en una ocasión fueron a ver a Los Chalchaleros en los años
90, al Opera: “Juan se trepó al escenario, lo agarró al gordo
(Juan Carlos Saravia) y mi primo, desde abajo, le sacó 18 fotos.
Juan le mostraba la foto a todo el mundo. Y mirá cómo son las
cosas... con el tiempo y a través del canto los empezamos a
conocer. Y el otro día cuando nos saludaron dijeron: “ Colega, cómo
andás”. Facundo se acuerda de los nombres de todos mis sobrinos.
Son unos tipazos.”
Los
chalcha
Con
humildad confiesa que no se compara con ellos: “porque son unos
grandes” y le tienen un gran respeto.
Contradictoriamente
con lo que está demostrando, dice que es muy tímido. Cuando va a
una guitarreada con amigos, no se anima a cantar solo y la gente
piensa que se hace rogar: “Por tímido paso a ser un amargo”.
Cuenta que no le gustaría ser un famoso y que lo que más rescata
del canto, más allá de los viajes, los grupos que conoció, la
gente, es la unión que tiene con sus hermanos.
Julia
Elena Dávalos: madrina del grupo
En la
presentación de su segundo disco, Para
quedarme en vos en el teatro Coliseo, nombraron a Julia Elena Dávalos
como madrina del grupo.
“Siempre
nos decía pichoncitos y nos aconsejaba . Nos pareció linda la idea
ya que ella fue la primera en vernos cantar y además nos hicimos
muy amigos. Viene bastante seguido a nuestras guitarreadas.”
El
folklore hoy en día
Le
parece buenísima toda la cantidad de grupos de folklore que se están
formando: “Todo gracias a Facundo Saravia, la Sole, Los Nocheros.
Te puede gustar o no ese estilo de folklore joven , pero gracias a
ellos, volvió todo el furor por el folcklore”. En un festival en
Mendoza tuvo el honor de compartir el escenario con ellos y comenta
que fue impresionante ver llegar a la Sole con todo un cordón de
policías que la protegía
a los costados.
La
yerba se lavó y el agua ya está fría, pero valió la pena conocer
un poco de la historia de alguien que ayuda a fomentar los valores
de la familia, la patria y la tradición.
¿No
te parece? Si querés comentarnos algo, escribínos a contenidos@mujerbonita.com
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