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¿Cuán
segura es tu cocina?
Acá te mostramos 6 reglas
fáciles para mantener alejadas las bacterias
¿Crees tener una cocina
limpia? Hay probabilidades de que no sea así. En un reciente
estudio, cuando expertos de seguridad alimenticia observaron a
personas preparando comidas en casa, el 96% violó por lo menos
alguna regla esencial de seguridad.
Eso es malo, porque una
cocina limpia es nuestra mejor defensa contra enfermedades
relacionadas con los alimentos, dicen los expertos. Para minimizar
el riesgo de enfermarnos, o de que otros se enfermen, convertí en hábitos
estas seis reglas de seguridad, a partir de hoy.
“Pensá en lo que estás
haciendo, y tomáte tu tiempo para hacerlo bien”, dice el Dr.
Robert Gravani, profesor de ciencias alimenticias en la Universidad
de Cornell, en Ithaca, Nueva York.
Muy pronto estos hábitos se
volverán automáticos.
Regla
1
Laváte
las manos todo el tiempo
“Lavarse las manos es la
regla más importante para evitar que se difundan las
enfermedades”, dice el Dr. Robyn Gershon, de la escuela de Higiene
y Salud Pública Johns Hopkins, en Baltimore. “Si tus manos tienen
bacterias, estas contaminando todo lo que tocás”.
Lo más importante: nunca
dejes de lavarte las manos en estos momentos críticos:
- Antes de preparar o
ingerir alimento.
- Después de utilizar el baño.
- Después de manipular
carnes, aves o pescados crudos.
¿Es aconsejable utilizar un
jabón especial desinfectante? Al lavarse cuidadosamente con un jabón
regular, te deshacés de todos los elementos nocivos, el jabón
suelta la suciedad y los microbios y el agua los enjuaga.
Datos:
En lugar de poner tus manos dos
segundos bajo agua corriente, hacé que tu lavado de manos, tu mejor
defensa contra las bacterias, realmente haga una diferencia.
1.- Retirá todos los anillos y pulseras, contienen bacterias en su
interior. Tené cerca del lavamanos un portaanillos para guardarlos.
2.- Laváte con agua tibia y
jabón. El agua fría también sirve, pero el agua caliente ayuda al
jabón a limpiar más rápidamente.
3.- Conservá un cepillo de uñas cerca del lavamanos. Usálo para lavarte
debajo de las uñas.
4.- Frotá vigorosamente
una mano contra otra por un mínimo de 20 segundos. No
ignores los nudillos ni la parte posterior de la mano. El jabón y
la fricción se combinan para romper las conexiones entre las
bacterias y los aceites superficiales de la piel.
5.- Enjuagá bien con agua
corriente. La fuerza del agua se lleva las bacterias que ya se
desprenderon.
6.- Secá tus manos con una toalla de papel. Las de tela que se vuelven
a utilizar pueden albergar gérmenes.
Regla
2
Lavá los vegetales, incluso si
vienen lavados de antemano.
Todos los expertos con que
hablamos dijeron que lavar los vegetales es esencial, teniendo en
cuenta los brotes de enfermedades vinculados con la lechuga, las
fresas, la albahaca fresca y otros productos vegetales.
¿Por qué lavar los
vegetales lavados de antemano? Incluso si informan estar lavados, ¿los
lavo de nuevo para asegurarme?, ¿por qué tomarte la molestia sí
con agua es suficiente? La verdad es que la fuerza del agua
corriente frota los vegetales y eso es lo que se lleva los
microbios.
Datos:
Tomáte tu tiempo para lavar
con cuidado los vegetales y frutas, y
no guardes los limpios en el mismo envase que vinieron.
1.-Los vegetales y frutas
duras, como Zanahorias y duraznos, hay que mantenerlos
bajo el chorro de agua. Además,
frotálos con las manos o un cepillo.
2.- Vegetales con hojas,
como la lechuga o el repollo: desechá las hojas exteriores, lavá
las demás en un colador bajo el chorro de agua, golpeándolas para
desprender cualquier suciedad.
3.- Cerezas y uvas: colocálas
en un recipiente grande y remojálos en agua fría, cambiándola
varias veces.
Regla
3
Utilizá
un termómetro instantáneo para alimentos
Esta herramienta es fácil
de usar, y además, esencial en la cocina. Es la única manera de
asegurarse de que tus alimentos cocidos, especialmente la carne,
alcancen temperaturas suficientemente altas para destruir los
microbios peligrosos.
Limitarse a chequear el
color de la comida es demasiado arriesgado. La carne molida que ya
no es rosada todavía podría albergar bacterias. Otras comidas como
la lasaña, por ejemplo, no ofrecen pistas en su color.
Por eso, desde ahora empezá
a tomar la temperatura de las comidas que prepares. Este termómetro
lo podés conseguir en las tiendas especializadas en artículos para
cocina.
Datos:
Utlizá el termómetro instantáneo de alimentos para asegurarte de
que tus comidas llegan a estas temperaturas:
- Trozos enteros de
carnes de res: 145°F /
63°C
- Carne de res molida, cerdo y guiso con huevos:
160°F / 71°C
- Sobras de comida para llevar:
165°F / 74°C
-Pollo molido:
165°F / 74°C
-Pechugas de pollo:
170°F / 77°C
-Pollo entero y muslos de
pollo: 180°F / 82°C
(ver más)
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