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Regla 4
Enfriálo
enseguida. No dejes que las comidas se queden en la “zona
de peligro”, de 4° a 60°C, donde se convierten en incubadora de
microbios. Este debería ser el procedimiento a seguir:
1.- Aseguráte de que ningún
alimento se quede más de dos horas a temperatura ambiente,
incluyendo restos traídos de restaurantes. En un día caliente o en
una habitación muy cálida (más de 32°C), reducí ese tiempo a
una hora. Lo más recomendable: refrigerar enseguida.
2.- Comprá recipientes poco
profundos (menos de 5cm) para guardar lo que queda de las comidas.
Así se enfriará rápidamente.
3.- Usá un termómetro
instantáneo para chequear el poder de enfriamiento de tu heladera.
Las comidas calientes deberían alcanzar una temperatura de 4°C
después de pasar 6 horas en la heladera. La comida a temperatura
ambiental debería llegar a los 4°C en 4 horas. Si no lo hacen,
ajustá el termostato del refrigerador a una temperatura más fría.
Los alimentos almacenados en
la puerta (el lugar más tibio) deben estar 4°C o menos.
4.- Dejá descongelar los
alimentos en la heladera. Dale 24 horas a cada 1/2Kg de pollo o
carne molida. O descongelálo en el microondas.
Datos:
Después de sacarle la grasa a
la carne cruda, o cortarla,, desechá todas las sobras.
Regla 5
Limpiá el mostrador con detergente
que contenga cloro
Los detergentes ayudan a
eliminar la suciedad. El cloro destruye eficazmente la bacteria. El
modo de usar esta combinación
es así:
1.- Antes de cada comida,
limpiá las tablas de cortar y todas las superficies con detergente
y agua caliente.
2.- Después de utilizar las
tablas de cortar, laválas bien frotando con detergente y agua
caliente. Si tu tabla, de acrílico o de madera, tiene rayaduras
profundas, compra otra. O mejor compra dos: una para carnes y otra
para vegetales.
3.- Una vez por mes,
desinfectá las superficies del mostrador de trabajo y las tablas de
cortar, con agua caliente y detergente, luego con una solución con
cloro (diluye 1 cdta de cloro en un litro de agua). No enjuagues,
dejá que se seque completamente antes de usarlo otra vez, el cloro
se evaporará. Las tablas para cortar de acrílico se pueden lavar
en la lavadora de platos.
Datos:
Llegaron los antimicrobianos. ¿Son buenos
los nuevos productos antimicrobianos, como las esponjas,
aerosoles, jabón con desinfectantes?¿justifican
el gasto adicional?
Un estudio halló que
cuando el personal médico usa jabón antimicrobiiano, el número de
infecciones por estafilococos entre recién nacidos declinó. Pero
en las casas de personas sanas es probable que no sean necesarios, y
la razón es:
-El jabón y el
detergente son suficientes. No hay una investigación que establezca
que los productos
desinfectantes prevengan las enfermedades mejor que los limpiadores
tradicionales.
-
Podés correr riesgos sin saber. Los antimicrobianos matan bacterias
poco a poco, pero los consumidores piensan que las matan de
inmediato. Por lo que podrías
verte tentada a usar la misma esponja con antimicrobio
para limpiar tu tabla de cortar y luego limpiar la superficie
de tu mesa, difundiendo peligrosos microbios.
-
La resistencia de las bacterias puede aumentar. El uso generalizado
de productos antimicrobianos podría aumentar la
resistencia de las
bacterias a los
desinfectantes. Después, cuando realmente necesitamos desinfectar
nuestras manos y hogares, o cuando
un miembro de la familia esté muy enfermo, no vamos a tener
un arma efectiva.
Regla
6
Lavá
tus esponjas y los paños de cocina que usás para secar
Las
esponjas y paños de cocina húmedos son el lugar perfecto para que
se multipliquen los gérmenes y sean transportados a toda tu cocina.
Seguí estas reglas fáciles:
1.-
Poné las esponjas en el lavarropa una vez por día. Otra
alternativa sería hervirlas en una olla con agua durante 1 a 2
minutos, a toda potencia, mientras están húmedas.
2.-
Poné los paños de cocina en el lavarropa después de cada uso. Se
pueden combinar con el resto del lavado. Pero lavá con agua
caliente y ponéle cloro. Las esponjas también se pueden lavar así.
3.-
Reemplazálas con frecuencia. Generalmente, la gente utiliza sus
esponjas y secadores hasta que están todos rotos, y eso está mal.
Utilizá servilletas de papel, detergente y agua caliente para
limpiar las tablas de cortar, luego desechálas.
4.-
Utilizá las esponjas, los paños de cocina y las servilletas por
separado. O sea, uno para
lavar los platos, otro para limpiar la mesa,
y otro para secar las manos y los platos.
Es
recomendable seguir estas reglas, pero mantené la perspectiva. Hay
una diferencia entre lo normal y la paranoia. No te vuelvas tan
obsesiva.
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