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Combatí
los gérmenes...pero sin fortalecerlos.
Cuándo ayudan los antibióticos, y cuando dañan.
Cuando te sentís
congestionada, febril y con dolores, seguro tenés ganas de llamar a
tu médico y pedirle antibióticos. Pero éstos no siempre son una
solución.
Los antibióticos no pueden ayudar si sufrís
de una gripe o resfriado.
La gripe o el resfriado común
son causados por un virus. En esos casos, lo más aconsejable suele
ser descansar, beber mucho líquido y si fuera necesario, tomar
analgésicos durante un par de días.
Tomar antibióticos
cuando no es necesario podría contribuir a crear
bacterias resistentes al antibiótico, un problema mundial
cada vez más grande. “Hay
bacterias que viven en nuestro sistema todo el tiempo, y las
probabilidades de que sobrevivan a los antibióticos y desarrollen
una resistencia a ellos aumenta”, explica el Dr. Allan Rosenfield,
de la Universidad de Columbia, Nueva York.
“Por supuesto, los antibióticos
son esenciales, incluso salvan vidas, cuando hay una infección
bacteriana como una neumonía o estreptococos en la garganta”,
dice el Dr. Ariel Pablos-Mendez, de la Facultad de Medicina y Salud
Pública de Columbia.
¿Cómo
saber cuando se necesitan antibióticos? Seguí esta guía general:
Para
un adulto joven y saludable:
1.- Si tiene fiebre alta,
placas blancuzcas en la garganta y glándulas
inflamadas en el cuello, probablemente tenga estreptococos y
necesite antibióticos. Hay que llamar al médico.
2.-Si no tiene señales de
estreptococos ni otra dolencias médicas, hay que esperar
de 3 a 4 días. Si es gripe o un resfriado, debería comenzar
a sentirse mejor para entonces. Si no, es necesario hacer una cita
con el médico.
Para
las personas mayores o con problemas respiratorios o inmunológicos:
1.- Chequear si tiene
estreptococos.
2.- Si tiene dolores en el
pecho o mucha flema, hay que visitar al médico.
3.- Si no tiene señales de
estreptococos, dolor de pecho o congestión, hay que llamar al médico,
describirle los síntomas y preguntarle si es necesario ir a verlo.
Generalmente el médico, ante una garganta roja o con placas,
lo primero que hace es enviar al paciente a que se haga análisis.
Entre otras cosas, consiste en un isopado de fauses, o sea, un
raspado de garganta para analizar si es virósico o bacterial. De ésta
manera, el doctor puede determinar el tratamiento a seguir. Hay
varios tipos de Estreptococos, unos más graves que otros. Por
ejemplo, el Beta Hemolítico, si no se cura adecuadamente puede
producir secuelas bastante graves en el corazón y los riñones.
(Fuente: Revista Prevention en Español)
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