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Compitiendo
por un hombre
Las
amistades pueden pasar por muchas crisis, pero cuando el problema pasa
por un hombre en común, se convierte en un problema casi irreparable.
¿Cuántas cosas les perdonamos a las amigas? Infinitas. Pero nosotras
podemos olvidar todo menos una traición de pantalones. En ese momento
es cuando surge la gran pregunta: ¿Hasta que punto era mi amiga?
En
este doble dolor de haber perdido una amiga y un amor, nos concentramos
en la traición de la que fue confidente de tantos momentos especiales.
Ella que te vio soñar despierta tantas veces, que te vio llorar sin
desahogo, la que siempre estuvo con vos. Ya no sabes en quien confiar ni
que sentir. Pero, ¡ánimo!, pasaran tantas cosas en tu camino que esa lágrima
de hoy tendrá muy pronto quien la seque por vos. Dicen que “no hay
mal que por bien no venga”. Quizás fue mejor darse cuenta a tiempo
con quien compartiendo tantas cosas.
Sanando las
heridas...
Hay
veces que tratamos de perdonar, pero el vínculo de la confianza que se
rompió es muy difícil de volver a soldar. Quizás perdonamos porque
fue un error al pasar, y como no pasó a circunstancias mayores podemos
tratar de olvidar el incidente. Pero nos replanteamos incesantemente
porque dejo que esto sucediera si no había sentimientos fuertes
involucrados. Y otras veces hacemos las pases porque sabemos que era una
situación irremediable y no podíamos ser un obstáculo entre ellos.
Este es el momento en el que nos preguntamos porque no tuvo la fortaleza
de plantearlo en el momento justo.
Pasada
la angustia de esta derrota tan amarga, nos preguntamos que pasos dar a
continuación. Callarse, vengarse, pelearse, desenmascararla ante los
demás,... Lo mejor es olvidarse sin gastar energía en separarse más
por rencor. Una charla sincera, y que el tiempo decida por vos. Una vez
aclarados los tantos entretené a tu cabeza, y evita darle demasiadas
vueltas al asunto. No esta en vos juzgar mi imponer un castigo, sí
decidir con quien querés compartir una amistad.
Es importante tener en
cuenta su actitud. Cualquiera puede equivocarse, pocos pueden tomar
conciencia de su error, pero muy pocos saben perdonar con el corazón.
Aprendé a perdonar, pues solo con amor se sana el dolor. Por difícil
que sea, el camino más difícil va a ser el que más nos llene. Por más
que no volvamos a recuperar ese vínculo que teníamos antes, igualmente
nada nos dejara más tranquilas que saber que reaccionamos de la mejor
manera.
por
Marina Labayen, para Mujer
Bonita
mail: marinitas@fibertel.com.ar
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