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Buscá
tu propio placer
Para un hombre no hay nada tan excitante como observar que su pareja
se excita. Si no hubiéramos comprendido esto por intuición, fingir
el clímax nunca se hubiera convertido en una forma tan común de
encender a nuestras parejas. Obviamente, hay una técnica mil veces
mejor: hacer que el orgasmo sea real.
“No
tuve mi primer orgasmo con un hombre hasta los 30 años”, dice
Vicky, profesora de bachillerato.
“Me
tomó todo ese tiempo lograr el coraje suficiente para insertar la
mano entre nuestros dos cuerpos para estimularme el clítoris
durante el acto sexual. Pero después de unas cuantas veces, él me
preguntó si podría hacerlo por mí. Lo dejé... y eso funcionó
divinamente. Ahora estoy alcanzando orgasmos durante el sexo, me
siento más deshinibida. Hago más cosas que las que hacía antes
para complacer a mi pareja. No podés procurarle un rato sensacional
a tu hombre si no lo estás teniendo vos”, indica.
Sentíte
en el paraíso
Las
mujeres quieren romance, dentro y fuera de la cama. Nuestras fantasías,
como los videos eróticos, tienen libreto... y rara vez se
desarrollan alrededor de partes del cuerpo específicas o a
determinados actos, como los videos filmados especialmente para los
hombres. Entonces, ¿qué hacer exactamente para encontrar tu propia
satisfacción?
Creá
un ambiente romántico
Con
frecuencia pensamos que crear el ambiente ideal para un buen romance
es una tarea que le corresponde al hombre. Pero esta idea es
anticuada. No esperes que él te mande flores,
comprálas vos y ponélas en la habitación o donde creas que puedan
inspirarte más. Asumiendo la responsabilidad, te estás ofreciendo
un tipo especial de anticipación mental al placer.
“Para
mí, el sexo incluye un poco de novelería”,
dice Coutney, una actriz de 29 años.
“Lo
que más me gusta es usar ropa
de seda o de satén. Acostumbro a encender unas cuantas velas,
y rociar las sábanas con perfume.
Estos detalles me hacen sentir muy sexual... Me encienden aun antes
de que él me toque”, agrega.
Esperá
hasta estar lista
Cualquier
mujer puede prolongar un encuentro sexual: sencillamente negále a tu hombre la penetración hasta que estés absolutamente
preparada. Quizás esto no parezca la forma en que debe
conducirse una mujer a quien le guste dar sexualmente, pero así
debe ser. En su columna sindicada, la sexologa Ruth Westheimer
recomienda la siguiente actitud: “Sólo decíle: ¡No, mi amor,
todavía no estoy lista. Necesito más...” y sé bien específica
sobre ese “más”.
La
regla de oro: comunicáte y no creas que te lee la mente.
¡Comunicáte!
Sí, sé que la palabra está desgastada. Te han dicho docenas de
veces que le indiques, le muestres, y le digas qué necesitás.
Pero, quizás, como mi amiga Jayne, sigas
creyendo que tu hombre te lee la mente.
“Siempre
tengo un sexo sensacional cuando mi pareja usa palabras crudas
durante el sexo”, dice ella. “Pero no lo hace muy a menudo. No
puedo entender cómo no se lo imagina. ¿Por qué no le presta
atención a lo que de veras me excita?”.
“Lo
cierto es que él está haciendo lo posible por prestarte atención,
Jayne, pero a la vez está tratando de no eyacular prematuramente. Y
precisamente porque está deseoso de complacerte, se concentra en
sus propios pasos. En fin, está tan ocupado, que todavía no ha
hecho una conexión directa entre las palabras crudas y tus
orgasmos. Jayne, ¿por qué no se lo dices tú? La próxima vez susúrrale:
“Me encanta cuando me hablas así, tus palabras me ayudan a llegar
al clímax”.
Estas
son observaciones que los hombres no olvidan.
(Fuente:
Revista Cosmopolitan Año 20 Nro. 7)
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