New Page 1
 

estás en MujerBonita

 

 
 Belleza        
 Salud          
 Moda  

 Psicología       

 Fitness      
 Sexualidad  
 Solidaridad
 Diversión    
 Cocina         
 Decoración 
 Novias         
 Arte/Cultura
 Calorías      
 Tecnología
 Cursos        
 Viajes          
 Maternidad
 Negocios      
 Videos/CDs

Enviános tu email

  

 
 
Secretos de almohada


Otra cuestión que surge alrededor de este tema es el de la libertad. Si estamos predestinados a enamorarnos de una sola persona, ¿somos libres de elegirla? Sí, por supuesto, la libertad nunca se pierde, podemos elegir a la persona indicada o no. Nuestra tarea consiste en saber distinguir al amor verdadero de un mero afecto.

¿Y si nos equivocamos? Supongo que en ese caso la vida se compadecerá de nosotros y nos dará alguna otra oportunidad.

Supongamos que es posible encontrar a la persona ideal, ¿cómo nos damos cuenta de que es ésa y no otra?

Un diálogo de la película “Sintonía de amor” describe una forma romántica de darse cuenta: Annie (Meg Ryan) charla con su mamá acerca de como ésta conoció a su esposo y le dice: “Me invitó a caminar por el muelle... luego tomó mi mano. Bajé la vista y no pude decir cuáles eran sus dedos y cuáles los míos y entonces lo supe”, Annie la mira desconcertada y la madre insiste, “Fue mágico. Supe que estaríamos juntos para siempre y que todo sería maravilloso”. Ojalá el darse cuenta fuera tan sencillo como que alguien te tomara de la mano, el simple contacto serviría de comprobante. 

¿Es sólo imaginación?

Ahora bien, ¿en qué grado esta concepción puede ser real si tenemos en cuenta de que es alimentada continuamente por la literatura, por la música y por el cine? Desde nuestra infancia escuchamos cuentos como Blancanieves o Cenicienta y vemos dibujitos como Popeye y su amada Olivia. Más tarde leímos “Orgullo y prejuicio” o “Señoritas” y luego, nos cansamos de escuchar canciones románticas y de ver películas en las que Julia Roberts se casa con Richard Gere, o Meg Ryan con Tom Hanks. Tampoco vamos a olvidar de las grandes tragedias que confirman esta teoría como Romeo y Julieta, Tristán e Isolda o Cupido y Psique.

Es decir, ¿es real la concepción del amor como complementariedad o simplemente es el resultado de la suma de cuentos, historias y sueños que se acumulan en nuestra mente y forman este ideal de amor? En un libro llamado “El amor y occidente”, el autor, Denis de Rougemont se pregunta: “¿Cuántos hombres estarían enamorados si no hubiesen oído jamás hablar de amor?”

Por Cecilia Acuña, e-mail: ceciacu@hotmail.com

 

 

NOVEDADES

EMAIL

Usuaria @
mujerbonita.com
Clave

 

¿Qué es ser
 una MujerBonita?

 
New Page 1
 

Sugerencias     Contáctenos     Quiénes Somos    Cómo anunciar


Preferimos

MujerBonita se visualiza mejor con Microsoft Internet Explorer.
© 2000 Latin Portal Network, Inc. Todos los derechos reservados.

 
E-mails info@mujerbonita.com contenidos@mujerbonita.com comercial@mujerbonita.com soporte@mujerbonita.com