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Mutilación
genital femenina
Mujeres víctimas de una
tradición. Una costumbre...
Por Lorena Mucke, para MujerBonita
¿Sabían
que aún hoy la mutilación genital femenina es un práctica que
millones de mujeres padecen cada año? Sin embargo, al no ser común
en Occidente, la mayoría de la gente lo ignora a pesar de que
inmigrantes de ciertos países de Asia, África y Medio Oriente la
consideran una tradición y la practican donde quiera que vivan.
Pero,
¿de qué se trata exactamente la mutilación genital femenina?
Existen
varios grados de mutilación, entre los que se encuentran:
-
la
clitoridectomía
que consiste en la extracción del clítoris.
-
la
excisión
que consiste en la extracción del clítoris y de los labios
menores.
-
la
infibulación
que consiste en la extracción de todos los genitales externos y la
sutura de los remamentes de la vulva, con las piernas juntas y
envueltas hasta que cicatrice, dejando solamente una pequeña
abertura (totalmente inadecuada) para que salga la orina y el flujo
menstrual.
Tengan
en cuenta que estos procedimientos se realizan sin ningún tipo de
higiene, utilizando muchas veces vidrios rotos, tijeras, navajas y
cuchillos viejos. Sin anestésicos ni desinfectantes...
Según
con la organización Forward USA, que lucha contra la mutilación genital femenina,
esta práctica se realiza en 28 países de Asia y África, y hasta
un 90% de las mujeres lo padecen. Se realiza en niñas y en mujeres
indefensas, desde una semana de nacidas hasta los 14 años a modo de
“prevenir” la promiscuidad y su natural sexualidad. Y, por
supuesto, asegurarse de que lleguen vírgenes al matrimonio. El
número estimado es de 6.000 mujeres por día.
Además
del terrible shock y dolor que estas niñas y mujeres sufren durante
el procedimiento, infecciones y hemorragias pueden llevarlas a la
muerte. Aún tiempo después, las complicaciones continúan ya que
pueden ocurrir infecciones, hinchazones e irritaciones a lo largo de
toda su vida. Por si fuera poco, orinar, menstruar o tener
relaciones sexuales puede llegar a ser muy doloroso. En el caso de
la infibulacón, para tener relaciones sexuales, el área genital
debe ser nuevamente abierta o rasgada, práctica llevada a cabo por
el marido.
¿Y
qué pasa con estas mujeres cuando deciden ser madres?
Lamentablemente, según la Organización
Mundial de la Salud (O.M.S.), las probabilidades de que la madre
muera durante el parto se duplican, y el riesgo de que el bebé
nazca muerto se triplica o cuadriplica.
Recuerden
que si las atrocidades cometidas en seres humanos no son de
conocimiento público, entonces la probabilidad de que terminen son
casi nulas. Los medios de comunicación tienen la responsabilidad de
difundir y educar a la opinión pública, de modo que ésta pueda
presionar a los legisladores y gobernantes a que defiendan los
derechos de estas niñas y mujeres que son víctimas de un
tradición. También es muy importante que las niñas y mujeres que
sufrieron de mutilación genital puedan obtener ayuda médica y
psicológica, pues pueden sufrir de infecciones, stress
post-traumático y baja autoestima, entre muchas otras cosas más.
Vos
podés ayudar, hablando abiertamente del tema, y difundiendo el
horror de esta práctica, para que sea de dominio público.
Si
desean que se toque un tema en especial, por favor mandar su
sugerencia a: lmucke@speedfactory.net dirigiéndose a Lorena Mucke.
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