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Luego
de más de un mes de sol, playa y arena, llego la hora de cambiar...
¡¡de lugar!! Al mejor estilo Mary Poppins (voy donde el viento me
lleva), parto hacia Perth, donde me esperan mas días de sol, playa y
arena!! Después de mi último mensaje, la maldición cayó sobre mis
hombros y sólo han pasado cosas horrendas (¡bueno, no es para
tanto!).
Primero, un amigo de EEUU, trabajando para el hotel se cayó del techo
y fue a parar una semana al hospital. Haciendo la buena obra del año
lo visité todos los días, afectando mi rutina de la playa y por
consiguiente mi
tostado!! Segundo, los "bed bugs" (bichos horribles que
viven en las camas y en las bolsas de dormir) -terrible pesadilla para
los backpackers (mochileros)-, volvieron a
nacer, pero esta vez dentro de mi mochila, lo que me obligó a lavar
absolutamente TODO. Eso incluye un short de color bordó que destiñó
y ahora toda mi ropa blanca (léase: calzones, medias, remeras y
camisa) está de un color rosita (parezco un traba de La jaula de las
locas...). Y por último,
mi tan amado enterito de jean se rompió en la rodilla y me han negado
la entrada en más de un pub debido a dicho tajo. Ofrecí sacármelos
pero no me dejaron. ¡¡Aburridos!!
Así que me pase una semana pelándome, con ropa desteñida y rota y
llena de ronchas (como los bichos pican en línea de a tres, mi cuerpo
parecía un mapa de las rutas ferroviarias de Sydney!). Una pulgosa,
¡bah! Ahora las ronchas se fueron, los bichos se murieron y tengo
enterito
nuevo!! Pero sigo pelándome...
Para cambiar la racha, decidí buscar trabajo (¡¡el placer de
renunciar y volver a la playa es aún mayor!!).
La entrevista era a las 14hs. y en el centro. Llegue a las 13:25hs. en
jeans, zapatillas y remera (desteñida, por supuesto). Entré en un
Goodwill (negocio de caridad) y en menos de 15 minutos salí con un
par de zapatos negros, un pantalón de vestir, una pollera (falda) y
una camisa sin mangas al tono. ¡Todo me quedaba como si lo hubieran
hecho para mí! ¡¡Una pinturita!! Y todo por AUS 20.- (unos USD 14.-
aprox.).
¿Qué tul? Por supuesto toda ropa usada, pero en re- buen estado!!.
Al día siguiente empecé a trabajar. El laburo (trabajo) consistía
en ir puerta por puerta vendiendo un servicio de llamadas
internacionales con descuento. En líneas generales, la gente es muy
amable y firma, pero hay varios desubicados que no tardaron en
cerrarme la puerta en la cara ¡¡y algunos hasta se acordaron de mi
familia!! (¡que atentos!).
Como no podía ser de otra manera, me han pasado varios hechos
graciosos.
Aquí un resúmen:
Primer
día, golpeo una puerta y una voz femenina me pregunta: "¿en qué
puedo ayudarlo?" a lo que yo largo mi speech (discurso) de
entrada. Luego siguió hablando y en
eso me dice que pase, pero la puerta no se abrió así que yo le seguí
explicando en que consistía el programa. Me pareció raro que la
mujer me siguiera hablando con la puerta cerrada y a veces me decía
cosas que no
venían en tema, así que empecé a sospechar que tal vez no estaría
hablando conmigo. Me asomé por la ventana para descubrir con horror
¡que no había nadie! Era la televisión a todo volumen y una señora
en la novela estaba hablando con un vendedor!! Obviamente, esta vez
toqué el timbre y cuando la dueña apareció y le conté nos matamos
de risa juntas. ¡Qué naba (tonta)! ¡¡Como en mi pobre angelito!!
En las siguientes casas conté lo que me había pasado y ese
día lo pase bárbaro... pero no hice un mango (peso)!!
Otro día, hablando con un tipo de acento muy cerrado, cuando me
explicó porque no hacía más llamadas internacionales, me dijo que
su hermana se había mudado y con su mamá de Londres no hablaba más
porque... (bajó la
cabeza y susurró algo que obviamente no entendí).
En mi entusiasmo por conseguir la firma, le dije, bueno, ahora con
este sistema de descuentos, vas a poder llamar a tu mamá y ella se va
a poner re contenta. A lo que el pobre tipo, con cara de desencajado
me dijo: te dije, ¡¡mi mamá hace unos días falleció!!
¡Casi
me muero! Me puse bordó y desaparecí (pensé en hacerle un chiste y
decirle que también teníamos descuentos con el más allá pero me
pareció desubicado...).
Al cuarto día de laburo (trabajo) renuncié, y volví a la playa
feliz y contenta, con 200 mangos (pesos) en el bolsillo y la
conciencia tranquila. Ahora que trabajé, me merezco otro mes de
vacaciones!!
Me voy a Peth, que queda a 3000 km. de distancia, a través del
desierto de Nullabor Plain, donde cada 500 o 700 km. hay una estación
de servicio.
Les
mando un abrazo. Hasta mi próximo mensaje.
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