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Praga,
ciudad de cuentos,
ciudad de Kafka.
Desde 1992 el nucleo histórico de la ciudad está
incluído en la lista del Patromonio Cultural y Natural Mundial de la
Unesco y es una de las 9 ciudades a las que la Unión Europea le otorgó
el título de Metrópoli de la Cultura del año 2000. Pero Praga, la
capital Checa, es mucho más que esto.
Por Guadalupe Cano, para Mujer Bonita
Ciudad de cuentos
Llegar a Praga es sentir que se detuvo el tiempo. Tiene
una melancolía diferente y un misterio que la hace distinta. Es un cuento
y una reunión de estilos, barroco, renacentista, gótico, rococó y
modernista.
Los contrastes arquitectónicos le otorgan una escenografía
activa a la ciudad. Es admirable como han sabido relacionar estos estilos,
con elegancia, y profundo sentido del color y la perspectiva.
Ciudad de Kafka
Franz Kafka alquiló alguna vez aquí una habitación
para escribir sus mejores obras. Hoy se puede visitar. Se trata de una
casa pequeña alineada junto al empedrado y pintada de color gris oscuro.
Está ubicada en la calle de los alquimistas donde el emperador Rodolfo alojaba a los científicos que iban a encontrar la piedra
filosofal, lo que iba a convertir en oro los metales comunes. También allí
está el reloj astrológico.y
la gran plaza central donde fueron ejecutado nobles opositores.
Ciudad de tristezas y
santos
Esta especial ciudad checa tiene, como muchas otras
ciudades, un barrio Judío, pero distinto a todos. Josejov, es un barrio
que junta un pasado angustiante y un presente moderno y lleno de
bienestar. Las grandes casas de moda se encuentran en las primeras cuadras
de esta zona.
Hay un cementerio, donde por falta de capacidad se han
realizado tumbas verticales y tres antiguas sinagogas. En una de ellas,
Klausen, se encuentran expuestos los testimonios y dibujos de chicos
realizados durante el Holocausto.
En otro lado de la ciudad,
el Puente Carlos invita a visitar las treinta estatuas de sus
santos. Fue inaugurado en 1357 y es transitado anualmente por miles de
visitantes que se arrodillan frente a las imágenes y hacen sus pedidos y
agradecimientos. Junto con el
Castillo de Praga, una
construcción monumental de oficinas, palacios y fortificaciones del último
cuarto del siglo IX que ocupa 45 hectáreas y que desde 1918 es la sede
presidencial, son postales,
recuerdos, que uno debe
llevarse.
Ciudad contradictoria
Praga está vestida de ganas, de esfuerzo, pero también
de misterios. La gente es tímida, habla poco, se repliega hacia adentro.
Característica típica de los pobladores de Europa central que han
sufrido guerras e invasiones. La luz va y viene. Los inviernos son largos
y fríos y los veranos tan calurosos que andar por las calles es casi
imposible. Lo antiguo y lo moderno conviven al igual que los turistas con
los habitantes locales. Tanta belleza y tanta ambigüedad hacen de Praga
una de las ciudades más interesantes y de sensaciones profundas para
recorrer. Y para creerse dentro de un cuento.
Más
información en Internet:
www.millenuimtravel.com.cz,
www.prague.com
www.asatej.com |