El Cabello no
deseado
--- Fuente periódico Atelier
Uno de los primeros métodos para eliminar el cabello fué el uso
de algun abrasivo o la piedra pomez para eliminarlo. Las excavaciones
realizadas en tumbas egipcias revelaron el uso de abrasivos para
este fín, también las mujeres de la antigua Grecia y el Imperio
Romano utilizaban esta misma técnica, los indígenas americanos preferían
piedras afiladas o conchas para arrancarlo. Los Turcos por su parte
mezclaban una combinación de sulfato de arsénico amarillo,
cal viva y agua de rosas, formando así un depilatorio primitivo.
Depilar: Arrancar o hacer desaparecer el
cabello no deseado de la superficie de la piel, es decir, producir
su caída con medicamentos o productos depilatorios. Hoy en día existen
diferentes tipos de depilación, en esta oportunidad trataremos dos
de ellas. Las permanentes y Las temporales.
Entre los tipos de eliminación permanente se encuentra la electrólisis,
esta fué la primera técnica efectiva, su creador, el oftalmólogo
Charles. F. Michel la descubrío en 1875 conectando un cable muy
fino a una pila seca, luego colocó en uno de los extremos
una aguja quirúrgica y la inserto en el folículo de su paciente,
demostrando que en la mayoría de los casos el cabello no volvía
a crecer.
Fue en 1924 cuando el Dr. H. Broidier, francés, desarrolló la termólisis,
este método consistía en utilizar altas frecuencias o corriente
alterna produciendo calor, y de este modo destruir la papila, el
éxito fué inmediato pues se trataba de una técnica más rápida que
el proceso galvánico.
Posteriormente, en 1945, Henri St. Pierre y Arthur Hinkel mezclaron
la corriente galvánica con la corriente de onda corta de alta frecuencia
y baja intensidad transmitiendolas simultáneamente a través
de una sola aguja.
También se puede eliminar los vellos permanentemente por
medio del laser.
La cera se puede decir, es el principal y más utilizado método
de depilación temporal, es una sustancia facilmente fusible, combustible
y sólida que segregan las abejas para construir sus panales. De
algunos otros insectos, de las flores, de las hojas y de las frutas
también se extrae la cera.