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¡Chimeneas!
Útiles
y muy decorativas, algunas verdades sobre chimeneas.
Fueron creadas hace muchísimos años para
resguardar al hombre de los fríos y violentos inviernos. En
aquellos momentos, su función - la de irradiar calor - era su
principal razón de ser.
Hoy, la realidad práctica de su presencia está
acompañada por su calidad decorativa. Es que las chimeneas ya no
son meras fuentes de calor. Su antigua “utilidad” fue
reemplazada por la aparición de la estufa, la calefacción central
y la loza radiante. Se
han convertido - en cambio - en un instrumento ornamental. Así, la
chimenea constituye hoy un elemento extremadamente decorativo, que
se encarga de dar un toque especial de color al ambiente en el que
se encuentra.
Ellas
dicen...
“El calor
acogedor de su boca encendida, el sabor de intimidad que comunica la
sola existencia de una chimenea en el ambiente, el encanto derivado
de la contemplación de las leñas ardiendo, el chisporroreo de la
madera al quemarse... Todo produce una magia que obliga a dirigir
las miradas hacia ese centro de atención que constituye la hoguera”,
Tati Mancini, decoradora.
“Pasó de
ser un hueco puramente utilitario (para cocinar o para calentar el
ambiente), a ser un instrumento decorativo, sin negarle, por esto,
la función de irradiar calor (...) Mi propuesta es colocarla en
diferentes ambientes y esquinas de la casa”, Adriana Elía,
decoradora.
Materiales
para construirlas:
·
Gastando poco: una chimenea de cemento, como una
especie de horno en un vértice de la pared, es una buena opción
económica.
·
Sofisticadas: si se busca algo más sofisticado, se
puede construir el frente con materiales como la madera, el hierro
negro, la piedra francesa o piedra parís, y el mármol (es el más
caro de todos).
·
Informales: para lograr un ambiente más simple puede
construirse sobre la base de ladrillo.
·
Empotradas:
pueden tener marcos de diferentes materiales como mármol, bronce,
acero, molduras de cemento, de piedra (siempre considerando el
estilo de la casa y el lugar donde estén empotradas).
Para
“ChimeneasBonitas”, algunos consejos:
·
No
mezclar la madera con la piedra francesa.
·
Queda
muy bien hacer un frente de madera con capiteles (que sostienen la
tabla superior) de hierro negro.
·
Una
tabla de madera puede estar en el borde superior. Sirve como repisa
para apoyar adornos y como aislante del calor para los objetos
colgados en la pared, como por ejemplo un cuadro.
·
En
la parte superior se pueden colocar los siguientes adornos: platos
de plata vieja, velones grandes y medianos, adornos pequeños,
candelabros de hierro, de bronce o de peltre, trofeos de deportes de
toda la familia, etc.
·
No
hay que sobrecargar la chimenea con la decoración pero tampoco hay
que dejarla demasiado vacía. Los objetos tienen que acompañarla y
destacarla.
Diferentes
tipos de chimeneas:
·
De
cuerpo saliente:
la pared del fondo coincide con la pared de la habitación y la cámara
de humo es totalmente visible. Exteriormente, adopta la posición
“de campana”.
·
De
medio empotre:
el fondo del hogar queda más allá del muro de la habitación. Toda
la chimenea retrocede.
·
De
empotre total:
la embocadura de la chimenea se abre al ras de la pared, como un
hueco practicado en la misma. El conducto queda del otro lado.
El
corazón del hogar
Según Tati Mancini (decoradora) la chimenea es siempre
un centro positivo de interés, incluso cuando está apagada. “Es un complemento ornamental que se constituye en el eje estratégico de
la habitación, ya sea el comedor, la sala o el dormitorio”.
Y agrega, “si el alma del
hogar está en la sala de estar, el corazón tendrá que estar en la
chimenea”.
(Fuente: Ana Pasman y Rosario Lanusse, para la
Revista Tigris)
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