Artista por un día
Cómo decorar la cerámica: Para aprovechar ese plato que
quedó de algún viejo juego de vajilla, o bien
para renovar la que usamos cotidianamente, sólo
necesitamos un poco de pintura y algo de gusto.
Por supuesto mejor todavía- también se
puede decorar alguna cerámica hecha por nosotras
mismas.
El presupuesto básico para
comprar los elementos necesarios es accesible. El
producto terminado queda de maravilla y se puede
hacer perfectamente en casa gracias a una nueva
pintura llamada Porcelana 150. Esta
pintura permite que los utensillos de cerámica
puedan ser cocinados en un horno
común. Y, además, puedan ser usados para
colocar alimentos.
El método para pintar es
fácil, se puede usar un pincel y dibujar el
diseño a mano, o bien, aplicar color con una
esponja sobre un dibujo recortado en papel
(previamente).
Aquí te mostramos seis pasos fundamentales
para pintar cerámica con la técnica de
la esponja (esténcil).
1-
Elige un dibujo
definido (flor, hoja, etc.). Puedes sacar los diseños de cualquier
revista o libro. Haz una fotocopia del dibujo en el tamaño del objeto
que vas a decorar.
2- Limpia el utensillo que vas a
decorar con alcohol fino y un trapo que no deje
pelusa. Asegúrate de que la superficie quede
bien limpia (porque sino la pintura no se fija
bien)
3-
Cubre con papel contact transparente la zona que vas a pintar.
Copia el dibujo con un papel carbón sobre el papel contact y repasa
el dibujo con un lápiz. De ésta manera, el diseño queda transferido
al papel transparente pegado al objeto. Después, con un cutter,
recorta los contornos que quedaron impresos en el contact.
4-
Coloca el pigmento (color) en un recipiente de vidrio o de
loza. Corta un pedazo de esponja y
empápalo bien en el pigmento. Cuando el color penetró bien,
rellena con golpecitos el dibujo que quedó en el papel contact.
Una vez que terminaste de pintar, despega el molde (papel contacto)
del objeto y deja secar la pintura por 24 horas.
5- Si quieres, puedes retocar y dar
color al contorno del dibujo con un pincel chato.
Para delinear los detalles usa un pincel fino y
redondo. Después, deja secar la pintura otro
día más.
6- La última etapa es la cocción.
Enciende el horno y dejálo calentar a 150°
(moderado). Después, baja la temperatura al
mínimo y coloca las piezas. Cuenta 15 minutos y
apaga el horno. Antes de sacar la gran obra
maestra (y deslumbrar a tu familia) déjala
enfriar.
Un último consejo: fíjate los
tiempos de cocción que recomienda la marca de
pintura que usaste. Pueden varíar.
Algunos secretitos para pintar
mejor la cerámica:
·
Para pintar los pétalos de las flores o las
hojas, pinta desde el borde al centro.
·
No recargues demasiada pintura en la esponja o en
el pincel, los colores quedan desparejos y puedes
manchar el dibujo.
·
Elige un pincel que no pierda pelos. Uno chato
para las áreas grandes y uno redondo para los
detalles.
·
Consigue una esponja que sea de grano fino, así
los colores son más plenos y menos porosos.
Y ahora...: ¡Manos a la obra! La
cerámica te espera.
(Fuente: Revista Entre
Casa)
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