| Maternidad |
| Consejos |
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Masaje
Infantil
Atención
y cuidado que el cuerpo requiere desde la más tierna infancia.
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| El
masaje infantil ayuda a la recuperación y buen funcionamiento del aparato
locomotor que aún está en rodaje. El bebé aprende a relajarse, a saber estar
y a sentirse seguro. Gracias a este contacto suave con sus padres, se sentirá
amado. |
| El
bebé en el claustro materno es mecido y alimentado en una abrazo cálido
y constante. El nacimiento interrumpe su seguridad y a partir de entonces
el bebé depende del amor y afecto de sus padres para soportar el trauma
que supone salir al mundo exterior. |
| El
tacto es un medio de comunicación para el bebé. Todos los niños responden
al modo en que se les toca y mueve. Si se le dedica el tiempo necesario
para lograr una física del bebé, los padres adquirirán un conocimiento profundo
de su hijo, a la vez que la personalidad de éste se impregnará de las sensaciones
recibidas, pero hay que saber como acariciar, cómo tocar al pequeño. |
| Nuestras
manos muestran lo que pensamos y sentimos, aunque no nos demos cuenta. La
confianza y la seguridad se expresan a base de sujetar y tocar de una manera
firme, pero relajada, mientras que la inseguridad y la ansiedad se transmiten
a través de unos brazos rígidos y un asimiento inflexible. Los padres que
desarrollan su sentido del tacto y cultivan un estrecho contacto físico
con su hijo generan soltura en su relación intima y son capaces de apaciguar
al pequeño con muchísimo menos dificultades. La manera que tengan los padres
de sujetar y tocar a su bebé. Así como la frecuencia con que lo hagan, ejercerá
un considerable efecto sobre la actitud general del recién nacido. Se ha
demostrado que los niños que reciben poco contacto físico en sus primeros
años de vida, sufren mayor ansiedad y más trastornos relacionados con ella;
sus relaciones con otros niños son más frías y una vez adultos, encuentran
más dificultades en la comunicación con los demás. Para solucionar este
problema no basta con coger al niño o la niña en brazos y darle unos cuantos
besos, se debe hacer con convencimiento, ya que el bebé sabe distinguir
si es amor verdadero lo que le llega con el contacto físico o es un se "debe
hacer". Son pocos los progenitores que se familiarizan de manera consciente,
a través del sentido del tacto, con las características únicas del cuerpo
físico de su hijo. |
| El
masaje es el arte de "frotar bien", de crear soltura y relajación a través
de todas y cada una de las partes del cuerpo. Se trata de una forma ampliada
del tacto que desarrollada mediante el adiestramiento y la práctica, proporcionará
un mayor conocimiento y comprensión del recién nacido. Se pueden realizar
masajes a los bebes ya desde su nacimiento. Los bebes prematuros también
se benefician de este primer contacto, después de la experiencia agresiva
del nacimiento. Es algo tan sencillo como dejar fluir el amor y la ternura,
grandes colaboradores de la medicina y la sicología. Además, sus efectos
se extenderán para el resto de su vida. |
| El
masaje supone una respuesta constructiva y gratificante a las necesidades
de contacto físico que tiene el recién nacido, una respuesta que hace que
permanezca relajado, grácil y suelto en sus movimientos. Durante sus primeros
meses de vida los bebés se van "desenroscando" a partir de su posición fetal
y, al hacerlo, extienden los músculos, abren sus articulaciones y coordinan
todos sus movimientos. El mensaje es algo especialmente apropiado para estos
meses de formación, ya que suministra una fuerza cohesionadora que estimula
la coordinación muscular y flexibilidad necesaria, ayudando a preparar al
bebé a desarrollar sus actividades y capacidades físicas con la coordinación
adecuada. |
| En
ningún otro momento de la vida será probablemente el masaje más beneficioso
ni tan bien recibido como cuando el bebé prepara su cuerpo para adoptar
posturas erectas o ejercitar su movilidad. Durante esa etapa el recién nacido
necesita un contacto físico continuo. Desde África a la India, desde los
mares del Sur al Océano Ártico, el masaje forma parte integral de los cuidados
y atenciones que se ofrecen a los recién nacidos. Y desde los antiguos griegos
y romanos a los atletas de nuestros días, o de los terapeutas físicos, el
mundo entero reconoce los beneficios del masaje y lo incluye entre los medios
más valiosos de preparar el organismo para su actividad y de mejorar la
movilidad y la relajación. |
| El
masaje estimula los sistemas circulatorio e inmunológico, además de beneficiar
la pulsación cardiaca, la respiración y la digestión. Favorece el desarrollo
del bebé y le aporta un equilibrio perfecto, a medida que éste se va fortaleciendo.
Del mismo modo mejora la elasticidad y la resistencia de la musculatura,
mejorando la capacidad de estar relajado. |
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Técnicas de Masaje |
| Juzgar
por la respuesta que ofrezca tu bebé podrás descubrir la presión y ritmo
del tacto con el que más disfruta el pequeño. Por lo general hasta el bebé
más tierno necesita verse agarrado con seguridad y, al percibir un tacto
suave y calmo. |
| En
las secuencias que ofrecemos a continuación la dirección de aplicación sigue
un orden pensado para complementar las diversas funciones del cuerpo humano.
Para un masaje del vientre, la dirección del movimiento en el sentido de
las agujas del reloj es la misma que la del ritmo digestivo y que la del
paso del bolo alimenticio a través del intestino grueso. Al manejar el pecho,
el movimiento hacia arriba y de dentro afuera de nuestras manos seguirá
la acción de la parte superior de la caja torácica durante la inspiración.
Se da masaje a la espalda hacia abajo, en idéntica dirección en la que se
desarrolla la fuerza y en la misma en que actúan los músculos de esa zona
para levantar y poner el tronco erecto. En cuanto a las extremidades, la
dirección hacia abajo del masaje está prevista para alentar a que se abran
los brazos y se refuercen las piernas de manera natural y en conformidad
con el desarrollo de tu pequeño. |
| La
Preparación del Masaje |
| Para
que el bebé obtenga el máximo beneficio del masaje son necesarios un poco
de preparación previa y reflexión, a fin de mantener el confort y receptividad
del pequeño desde el comienzo hasta el final. |
| Las
condiciones son: |
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Realizarlo entre toma y tomas de alimentos. |
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En una habitación cálida. |
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Sobre una superficie suave y confortable (manta delgada recubierta con una
toalla). |
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Con las manos calientes y relajadas y las uñas cortas. |
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Comprobar que el bebé no es alérgico al aceite. |
| -
No masajear en contra de la voluntad del bebé. |
| Para
dar masaje al bebé se recomienda utilizar sólo los aceites más puros y los
aromas más sutiles, debido tanto a la sensibilidad cutánea del pequeño como
la olfativa. Entre los aceites básicos para el masaje, que no se quedan
en la superficie cutánea del bebé obstruyendo sus poros, destacan los de
semillas de uva, coco y almendras que no sean amargas. Todos resultan ligeros
y fácil absorción; por otra parte, el de coco puede obtenerse de forma sólida,
lo que evita la posibilidad de que se derrame. El de semillas de uva es
prácticamente inodoro y constituye una buena base para la dilución de aceites
esenciales. |
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