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Donde
manda capitán no manda marinero
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| Imponer
disciplina desde que el niño es bebé es absolutamente necesario
Después de muchas
investigaciones y análisis, hoy día sicólogos expertos en comportamiento
infantil saben que la manera en que establezcas límites durante
los primeros tres años de vida de tu hijo, van a marcar su desarrollo
moral a través de su vida. Pero ¿cómo asegurarte de que lo estás
haciendo bien? |
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| El
esquema disciplinario que establezcan los padres durante los
primeros tres años de vida del pequeño es determinante pues
no sólo marcará la manera en que el niño diferencia el mal del
bien, sino que además establecerá cuán bien ajustado y confiado
puede ser. "Lo que los niños aprenden primero acerca del establecimiento
de límites, es la piedra angular de su desarrollo moral", explica
la pediatra T. Berry Brazelton. De |
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acuerdo
con ella, poder establecer límites es el segundo regalo más
importante que un padre pueda darle a su hijo, después del amor.
"Los hijos de padres en extremo permisivos van a tener momentos
duros tratando de establecer sus propias fronteras, desarrollando
autocontrol y aprendiendo a regular sus impulsos", advierte.
En último caso, van a tener dificultades para ajustarse a la
sociedad, comenzando el día en que entren a la escuela. |
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| Ni
tan calvo ni con dos pelucas |
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| Por
otra parte los chicos sujetos a medidas disciplinarias extremas,
son propensos a sufrir daño psicológico, dice Berry Brazelton.
"No sólo desarrollan una baja estima, sino que también corren
el riesgo de volverse tímidos o rebeldes y llenos de furia.
Varios estudios han demostrado que los niños pequeños a los
que les dan nalgadas, están predispuestos a convertirse en peleoneros
y a |
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| utilizar
la agresión física a lo largo de la vida. |
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| La
idea entonces es encontrar el balance entre ser en extremo permisivo
y excesivamente autoritario. "Muchos padres cometen el error
de pensar en disciplina como castigo", dice Bruce Perry, sicólogo
del Hospital para niños de Houston. Pero el castigo juega un
rol mínimo en la formación moral de pequeños menores de tres
años". A esta edad sienten curiosidad por saber hasta dónde
pueden llegar, debe conocer su propia raya amarilla. Necesitan
extraer de la actuación de sus padres el sentido real de lo
que les es o no permitido. La disciplina apunta claramente a
definir estos límites y reforzarlos. Cuando se aplica en una
forma cariñosa, consistente y amorosa, |
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| los
niños aprenden cómo funciona el mundo y a regular su propio
comportamiento. "La meta de la disciplina es la auto-disciplina",
asegura el doctor Perry. |
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| Aunque
enseñar y reforzar el concepto del no, no tiene por qué hacerse
necesario hasta el final del primer año, los fundamentos de
la disciplina deben estar sentados desde que el niño es bebé.
"Cada vez que alimentas a tu hijo y luego lo pones de nuevo
en su cuna -aunque él no quiera estar allí- le estás reglas
y límites", señala la doctora. Brazelton. Es durante ese lapso
cuando comienzas a mostrarle que el mundo va a ser |
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predecible
y seguro. Si cada vez que un niño de dos años corre a la calle,
obtiene la misma respuesta del adulto -un firme "no"-, su cerebro
asimilará la lección y gradualmente aprenderá a mantenerse en
la acera. Si, por otro lado, el niño recibe mensajes mezclados,
dice el especialista, "debe pasar más tiempo pensando, 'debo
ser altamente vigilante. Los niños en este estado tienen problemas
para aprender". |
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| Todo
tiene una razón de ser |
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| Los
niños aprenden mejor cuando los padres agregan explicaciones
claras a sus permisos o prohibiciones. con sus indicaciones.
"Cuando no obtienen razones comenzarán a verse a sí mismos como
malos o incompetentes", comenta Bruce Perry. Los padres deben
ser conscientes de las palabras con que expresan sus reprimendas,
distinguiendo entre su sentimiento sobre el niño ("te amo")
y el sentimiento acerca de su |
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comportamiento
("pero no me gusta cuando le pegas a tu hermana"). El experto
también hace énfasis en la importancia de restringirse de liberar
un torrente continuo de "no" y "no hagas eso". De igual manera,
los padres que pueden controlar su furia muestran al niño cómo
manejar la suya: de esta forma no van a salir a golpear a la
gente cuando sean grandes. Si están molestos o disgustados,
sabrán esperar, discutir y negociar. |
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| A
menudo la mala conducta es la manifestación de una nueva
etapa de desarrollo. Actitudes desafiantes |
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de
un pequeño de dos años son síntomas de que se está volviendo
más independiente. "Ninguno de nosotros está inclinado a celebrar
el comportamiento difícil del niño -dice Rebeca Socolar, médico
de la Universidad de Carolina del Norte-, pero esa es una parte
normal y maravillosa de su desarrollo". Esto no quiere decir
que el mal comportamiento deba ser pasado por alto porque sea
una fase del desarrollo. Pero en vez de castigar a un niño por
querer averiguar cómo se la arena cuando "vuela", por ejemplo,
puedes advertirle que si continúa lanzándola va a tener que
irse del parque. |
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| La
trampa de la felicidad |
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| Incluso
cuando los padres se dan cuenta de la importancia de establecer
límites, puede ser algo difícil de poner en práctica, especialmente
por los que trabajan y están gran parte del día lejos de casa:
usualmente no quieren estar el poco tiempo que pasan juntos,
estableciendo pautas que no gusten a los pequeños. "Si Esteban
te pide otra galleta y tu dices, 'no, una al día es suficiente',
entonces cambias de opinión porque él va a comenzar a gritar.
Lo has hecho feliz a corto plazo, pero a largo plazo has perdido
tu credibilidad -dice la doctora Socolar. Le estás dando un
regalo mucho más útil si te mantienes firme en lo que |
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dijiste".
Realmente, disciplinar a un niño de 3 años no es una tarea fácil,
pero el tiempo y el esfuerzo de hoy, cosechan enormes beneficios
luego. Al establecer normativas firmes, reforzar el buen comportamiento
y construir una relación basada en la confianza, puedes minimizar
la dosis de disciplina que vayas a necesitar cuando crezca.
- Más aún -refuerza la especialista-, vas a armar a tus niños
con habilidades para el futuro. Luego, cuando los compañeros
los estén incitando a hacer algo que no deban, ellos tendrán
la fuerza necesaria para resistir la presión. En corto tiempo,
habrán aprendido a pintar sus propias rayas amarillas. |
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