¿Cómo hablar de sexo a tu hijo?
 
Hablar con tu hijo acerca del sexo es algo necesario, pero nunca fácil. De cualquier forma siempre se puede hallar el camino para lograr que el tema no se convierta en un tabú, ni el pequeño sienta la necesidad de preguntar a alguien más... no siempre conseguirá a la persona más idónea. Lo mejor es que encuentre en papá y mamá la respuesta más acertada a sus naturales inquietudes
 
No existe ningún otro tema como el del sexo para hacer que se les trabe la lengua a los padres. Sabemos que los niños son curiosos por naturaleza, pero no estamos seguros de cómo manejar esa curiosidad cuando se orienta hacia la temática sexual ¿Qué tanto debemos decirles? ¿Qué palabras hemos de usar? ¿Acaso el hablarles del sexo incrementará su interés en el tema? Numerosos estudios demuestran que darle a los niños información precisa acerca de la sexualidad, retrasa el surgimiento del comportamiento sexual. De hecho, hay algunos datos que debes darles, pregunten ellos o no; cuando los niños son pequeños no se espera a que indaguen si tienen que mirar a los dos lados de la calle para decirles que deben hacerlo ¿verdad?   Con respecto a la sexualidad funciona de la misma manera. Por supuesto los niños son cajitas de sorpresas. No hay nada escrito sobre qué cosas pueden decir, pensar o hacer a esta o aquella edad. Si bien los especialistas en conducta infantil tratan de adjudicar comportamientos, inquietudes y actitudes a determinadas edades, los chicos son mucho menos predecibles que eso. Por eso, no puedes determinar que a los tres años Juanito tendrá dudas sobre este tópico y no sobre otro, porque podrías equivocarte. Pero alguna herramienta tendrían que tener los padres a mano ¿no? Te ayudamos con una guía de lo que podría ocurrir cuando tu hijo tenga dudas sobre el sexo y esté atravesando edades entre los tres y doce años.
 
Cada cosa tiene su nombre (nacimiento a 3 años)
 
La sexualidad es una parte natural del ser humano, inclusive desde la gestación. Es muy probable que los bebés varones tengan erecciones estando aún dentro del útero o que las hembras tengan "descargas" vaginales luego del nacimiento.   Una de las primeras formas de contribuir con el sano desarrollo de la actitud sexual de tu hijo, es darle el nombre correcto a los genitales, al igual que se hace con el resto de las partes del cuerpo. Esto enseña a los niños que los genitales no son algo de lo que se deba estar avergonzado.
 
¿Cómo llegué a estar en tu barriga? (3 a 4 años)
 
"¿De dónde vine?", es una pregunta muy común entre los niños de edad preescolar. Antes de responderla es importante que sepas que tu hijo quiere, realmente, saber cómo se hacen los bebés, o si él o ella nació en un hospital. Intenta decirle: "Estoy feliz de que hayas preguntado. ¿De dónde crees tú que saliste?". Con esto incentivas su capacidad de respuesta y razonamiento (además que puede resultarte muy divertido escuchar las respuestas que te da). También puedes darle explicaciones sencillas como   decirle que los bebés crecen en un lugar especial dentro del cuerpo de mamá y que ese lugar se llama "útero". Puede que esto sea suficiente para tu hijo, pero puede ser también que te pregunte algo más acerca de cómo llega el bebé hasta dentro de la madre. En ese caso, puedes decir: "Todo comienza con una pequeña célula-huevo de mamá y esperma de papá". Los niños en edad preescolar son muy literales y si les hablas acerca de huevos y semillas, de seguro se imaginarán las semillas de la patilla y los huevos de gallina.
 
Incremento en la capacidad de abstracción (5 a 8 años)
 
Muchas de las preguntas que tu hijo te ha hecho cuando era más pequeño, emergen de nuevo en esta edad. Porque hayas dado una determinada respuesta cuando tenga 3 años, no quiere decir que él deba recordarla o que tenga sentido para él en este momento.   Los niños que recién están entrando a la etapa básica de la escuela, son capaces de tener pensamientos mucho más abstractos; aprovecha esta oportunidad para hablarle acerca de tus valores con respecto al amor, la intimidad, el matrimonio y la desnudez, así como lo referente a la reproducción.
 
Preparándolos para los cambios (9 a 12 años)
 
Una de las tareas principales con los niños de estas edades, es prepararlos para los cambios que se comenzarán a gestar en sus cuerpos. Según estudios recientes, la pubertad hoy en día comienza antes con algunas niñas que tienen su primera menstruación a los 9 ó 10 años. Es mejor que hayas tocado el tema de la reproducción mucho antes de que llegue la pubertad. También es tu deber calmar las preocupaciones de los pequeños. Una niña puede preocuparse por un supuesto cáncer de seno, porque sus pechos le duele   Es importante que respondas con los hechos precisos y que contestes inclusive las preguntas que se hagan "bajo la mesa". Si no conoces la respuesta a una pregunta, está bien decir: "No lo sé, pero vamos a averiguarlo". Internet o un buen libro pueden ser una gran ayuda, simplemente asegúrate de revisar lo que hayas averiguado antes de compartirlo con tu pequeño, para cerciorarte de que cumpla con los valores que quieres inculcarle.