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| MujerBonita
Saludable |
| Bonita&Saludable |
| Para
evitar dolores de cabeza innecesarios... secretos que una mujer jamás debe
contar |
| Dice
un viejo refrán chino: "Eres dueño de lo que callas y esclavo de lo que
dices". |
| Y
aunque esta afirmación puede parecerte un poco radical, es muy cierta...
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| Seguramente
te habrá pasado alguna vez que, en un momento dado, te has sentido ansiosa
por sincerarse con alguien y has necesitado un par de comprensivos oídos
que te escuchen. Sin embargo, la reacción de la gente no es siempre la que
esperás, y en ocasiones te habrás sentido defraudada, traicionada y sola.
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| Muchas
veces, es mejor callar. |
| Un
alivio temporal |
| Al
contarle a alguien todas tus preocupaciones, sólo porque a esa persona se
le ocurrió saludarte con un cordial "¿cómo estás?", inconsientemente estás
tratando de liberar tu ansiedad. Sin embargo, habrás notado que la mayoría
de las personas (a no ser que se trate de alguien muy cercano a tí),
reacciona en forma esquiva al escuchar tus quejas, probablemente por el
hecho de "todos tenemos problemas", y el ser humano escuda su egoísmo en
la indiferencia. |
| Por
otro lado, sucede que muchas veces se encuentra algún interlocutor que en
verdad escucha, pero que lamentablemente no es capaz de aportar ninguna
solución a nuestro pesar. Entonces ocurre, como cuando sigue con interés
toda una telenovela y se pierde el final, que se queda a la expectativa
y frustrada. Además, es posible que experimente la desagradable sensación
de haber desnudado el alma frente un extraño, alguien totalmente ajeno a
nuestros sentimientos. |
| Los
trapitos sucios se lavan en casa |
| Hasta
hace sólo una generación, se enseñaba, especiamente a las mujeres, a no
comentar sus intimidades con cualquiera. Pero con el correr de los años,
comenzó a producirse un cambio tal en la idiosincracia de la sociedad, que
incluso se han creado programas de televisión donde la gente "airea" sus
más íntimos secretos frente a un panel de personas totalmente desconocidas,
quienes no sólo las ponen en tela de juicio, sino que además, las critican
duramente, lo mismo que el público. Esto tiene una gran influencia psicológica
sobre la persona: la hace pensar que revelar su vida es algo muy natural. |
| La
pregunta es: ¿se saca algún provecho de esta práctica pública? |
| En
parte sí, porque al saber que otras personas comparten, tal vez, tus mismas
experiencias y preocupaciones, te sentirás más aliviada. Pero por otro lado,
también te hacen más vulnerable a la crítica que, dicho sea de paso, no
siempre es constuctiva. Esto podría llegar a entorpecer tu poder de autoanálisis,
distorsionando la opinión que tienes formada de tí misma con comentarios
de terceras personas, capaces de afectar, en forma negativa, tu autoestima. |
| Aprende
a elegir confidentes |
| Una
vez que tomes conciencia de que no vale la pena ir contando a los cuatro
vientos tus intimidades, te darás cuenta de que esa atención sincera que
tanto buscas, proviene solamente de personas que realmente te estiman y
te tienen consideración. De lo contrario, sólo conseguirás convertirte en
la "comidilla" de gente que lo único que busca es transformar sus secretos
en "chismes". Parece mentira, pero al dejar en la incógnita ciertos aspectos
de tu vida, se incentiva aún más el respeto que proyectás a los demás. |
| El
derecho a ser "exclusivas" |
| Si
tomas el hecho de ser reservada con tus secretos como un "derecho" y no
como una restricción, podrás apreciar mejor sus ventajas, tales como que
nadie podrá juzgarte o criticarte. Por otro lado, también eliminarás ese
sinsabor que queda por haber revelado tu vida y milagros a alguien tan indiferente
como un trozo de hielo. |
| Consejos
para "habladoras compulsivas" |
| Sin
embargo, existen las personas que son "habladoras compulsivas", de las que
no se callan ni sus pecados. Para ellas, el nó contar sus cosas puede
resultar una verdadera tortura. Una técnica que no falla para corregir este
defecto, es hacer una lista de todos aquellos temas de los que se pueda
hablar sin comprometer su privacidad. Y una segunda lista de aquellos puntos
que, para tí, son importantes. El siguiente paso será leer con deteniminento
la segunda lista y anotar cuáles serían las consecuencias que traería el
revelarla. Así, la próxima vez que te sientas tentada a contar tus problemas,
te cuidarás muy bien de no hacerlo. |
| Con
esto no estamos diciendo que tengas que convertirte en una especie de monje
tibetano, pero si que seas un poco más reservada con sus secretos. |
| Sabiendo
cuáles temas puedes tratar sin peligro, te sentirás más confiada cuando
converses, y podrás elegir con más acierto a tu confidente. Acuerdate de
que éste deberá poseer tres cualidades específicas: integridad, afecto por
tíy, sobre todo... mucha discreción. |
| "En
boca cerrada no entran moscas" |
| Si
pensamos antes de hablar, nos ahorramos muchos dolores de cabeza. Y, por
otro lado, hacemos valer nuestro derecho a la privacidad. Confiarse en alguien
es agradable y reporta un gran alivio a la psiquis, pero también es un arma
de doble filo cuando lo hacemos con la persona equivocada. Comencemos a
ser un poco más reservados y experimentaremos una sensación parecida a quien
aprisiona una valiosa joya entre sus manos, sintiéndose muy afortunado. |
| 5
secretos que pueden convertirse en el "chisme del año |
| -Pregonar
a todo pulmón el bienestar económico. Esto, lo único que logra es
despertar la envidia de algunos malintencionados. |
| -Confesar
una relación amorosa, aunque sea platónica, con otra persona que
no sea tu marido. Esta confidencia puede ser muy peligrosa, sobre todo si
tu matrimonio ha logrado la estabilidad y la felicidad que quizás no le
haga mucha gracia a alguien que no te quiere como tú crees. |
| -Filtrar
información privada acerca de algún amigo. La persona a la que se
lo estás contando también es su amigo (o puede llegar a serlo), y podría
pensar, con todo derecho, que tu andas por ahí revelando también sus confidencias. |
| -Confiar
a otros tus metas en la vida. Esos sueños de superación pueden convertirse
en un potencial enemigo, especialmente si no llegan a cumplirse y la persona
a quien se los confiaste los utiliza como prueba de tu fracaso. Es preferible
que te los guardes y trabajes duramente hasta hacerlos realidad, y entonces
si, revelarlos ¡con mucho orgullo! |
| -"No
le vayas a contar esto nadie": esta frase, que encierra todo el
misterio de un gran secreto, parece ser la llave mágica, porque basta con
que la pronuncies, para que tu interlocutor busque enseguida en los canales
de su memoria quienes podrían estar interesados en enterarse de la información
que acabas de suministrarle. |
| Así
que, desde ahora, piensa antes de hablar. No sea cosa que ser charlatana
te traiga dolores de cabeza. |
| "Fuente:
Revista Buenhogar Nro.5" |