New Page 1
 

estás en MujerBonita

 

 
Untitled Document
MujerBonita Saludable
Bonita&Saludable
Para evitar dolores de cabeza innecesarios... secretos que una mujer jamás debe contar
Dice un viejo refrán chino: "Eres dueño de lo que callas y esclavo de lo que dices".
Y aunque esta afirmación puede parecerte un poco radical, es muy cierta...
Seguramente te habrá pasado alguna vez que, en un momento dado, te has sentido ansiosa por sincerarse con alguien y has necesitado un par de comprensivos oídos que te escuchen. Sin embargo, la reacción de la gente no es siempre la que esperás, y en ocasiones te habrás sentido defraudada, traicionada y sola.
Muchas veces, es mejor callar.
Un alivio temporal
Al contarle a alguien todas tus preocupaciones, sólo porque a esa persona se le ocurrió saludarte con un cordial "¿cómo estás?", inconsientemente estás tratando de liberar tu ansiedad. Sin embargo, habrás notado que la mayoría de las personas (a no ser que se trate de alguien muy cercano a tí), reacciona en forma esquiva al escuchar tus quejas, probablemente por el hecho de "todos tenemos problemas", y el ser humano escuda su egoísmo en la indiferencia.
Por otro lado, sucede que muchas veces se encuentra algún interlocutor que en verdad escucha, pero que lamentablemente no es capaz de aportar ninguna solución a nuestro pesar. Entonces ocurre, como cuando sigue con interés toda una telenovela y se pierde el final, que se queda a la expectativa y frustrada. Además, es posible que experimente la desagradable sensación de haber desnudado el alma frente un extraño, alguien totalmente ajeno a nuestros sentimientos.
Los trapitos sucios se lavan en casa
Hasta hace sólo una generación, se enseñaba, especiamente a las mujeres, a no comentar sus intimidades con cualquiera. Pero con el correr de los años, comenzó a producirse un cambio tal en la idiosincracia de la sociedad, que incluso se han creado programas de televisión donde la gente "airea" sus más íntimos secretos frente a un panel de personas totalmente desconocidas, quienes no sólo las ponen en tela de juicio, sino que además, las critican duramente, lo mismo que el público. Esto tiene una gran influencia psicológica sobre la persona: la hace pensar que revelar su vida es algo muy natural.
La pregunta es: ¿se saca algún provecho de esta práctica pública?
En parte sí, porque al saber que otras personas comparten, tal vez, tus mismas experiencias y preocupaciones, te sentirás más aliviada. Pero por otro lado, también te hacen más vulnerable a la crítica que, dicho sea de paso, no siempre es constuctiva. Esto podría llegar a entorpecer tu poder de autoanálisis, distorsionando la opinión que tienes formada de tí misma con comentarios de terceras personas, capaces de afectar, en forma negativa, tu autoestima.
Aprende a elegir confidentes
Una vez que tomes conciencia de que no vale la pena ir contando a los cuatro vientos tus intimidades, te darás cuenta de que esa atención sincera que tanto buscas, proviene solamente de personas que realmente te estiman y te tienen consideración. De lo contrario, sólo conseguirás convertirte en la "comidilla" de gente que lo único que busca es transformar sus secretos en "chismes". Parece mentira, pero al dejar en la incógnita ciertos aspectos de tu vida, se incentiva aún más el respeto que proyectás a los demás.
El derecho a ser "exclusivas"
Si tomas el hecho de ser reservada con tus secretos como un "derecho" y no como una restricción, podrás apreciar mejor sus ventajas, tales como que nadie podrá juzgarte o criticarte. Por otro lado, también eliminarás ese sinsabor que queda por haber revelado tu vida y milagros a alguien tan indiferente como un trozo de hielo.
Consejos para "habladoras compulsivas"
Sin embargo, existen las personas que son "habladoras compulsivas", de las que no se callan ni sus pecados. Para ellas, el nó contar sus cosas puede resultar una verdadera tortura. Una técnica que no falla para corregir este defecto, es hacer una lista de todos aquellos temas de los que se pueda hablar sin comprometer su privacidad. Y una segunda lista de aquellos puntos que, para tí, son importantes. El siguiente paso será leer con deteniminento la segunda lista y anotar cuáles serían las consecuencias que traería el revelarla. Así, la próxima vez que te sientas tentada a contar tus problemas, te cuidarás muy bien de no hacerlo.
Con esto no estamos diciendo que tengas que convertirte en una especie de monje tibetano, pero si que seas un poco más reservada con sus secretos.
Sabiendo cuáles temas puedes tratar sin peligro, te sentirás más confiada cuando converses, y podrás elegir con más acierto a tu confidente. Acuerdate de que éste deberá poseer tres cualidades específicas: integridad, afecto por tíy, sobre todo... mucha discreción.
"En boca cerrada no entran moscas"
Si pensamos antes de hablar, nos ahorramos muchos dolores de cabeza. Y, por otro lado, hacemos valer nuestro derecho a la privacidad. Confiarse en alguien es agradable y reporta un gran alivio a la psiquis, pero también es un arma de doble filo cuando lo hacemos con la persona equivocada. Comencemos a ser un poco más reservados y experimentaremos una sensación parecida a quien aprisiona una valiosa joya entre sus manos, sintiéndose muy afortunado.
5 secretos que pueden convertirse en el "chisme del año
-Pregonar a todo pulmón el bienestar económico. Esto, lo único que logra es despertar la envidia de algunos malintencionados.
-Confesar una relación amorosa, aunque sea platónica, con otra persona que no sea tu marido. Esta confidencia puede ser muy peligrosa, sobre todo si tu matrimonio ha logrado la estabilidad y la felicidad que quizás no le haga mucha gracia a alguien que no te quiere como tú crees.
-Filtrar información privada acerca de algún amigo. La persona a la que se lo estás contando también es su amigo (o puede llegar a serlo), y podría pensar, con todo derecho, que tu andas por ahí revelando también sus confidencias.
-Confiar a otros tus metas en la vida. Esos sueños de superación pueden convertirse en un potencial enemigo, especialmente si no llegan a cumplirse y la persona a quien se los confiaste los utiliza como prueba de tu fracaso. Es preferible que te los guardes y trabajes duramente hasta hacerlos realidad, y entonces si, revelarlos ¡con mucho orgullo!
-"No le vayas a contar esto nadie": esta frase, que encierra todo el misterio de un gran secreto, parece ser la llave mágica, porque basta con que la pronuncies, para que tu interlocutor busque enseguida en los canales de su memoria quienes podrían estar interesados en enterarse de la información que acabas de suministrarle.
Así que, desde ahora, piensa antes de hablar. No sea cosa que ser charlatana te traiga dolores de cabeza.
"Fuente: Revista Buenhogar Nro.5"
NOVEDADES

NOVEDADES

Diversión
Sexualidad
Belleza
Cultura
Solidaridad

¿Qué es ser
 una MujerBonita?

 
New Page 1
Powered by