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| MujerBonita
Sexualidad
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| Dicen que soy Tímida |
| El
corazón te late a mil por hora, hasta te parece que los que están cerca
pudieran escucharlo. Estás tan roja que pareces una señal de alarma. Te
tiemblan las manos, y los labios, y la voz también. Pero no estás frente
a una multitud, simplemente debes levantar la voz para dirigirte a un grupo
de no más de diez personas. Si te sientes identificada con estos síntomas,
definitivamente, eres una persona tímida. |
| Cuando
la timidez se convierte en un problema |
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Te acompaña desde la infancia y todavía, sientes que no es posible lograr
controlar tus ataques de timidez: te da vergüenza entrar a un negocio y
cambiar una pollera, otras veces, te resulta una tortura decir "setenta,
por favor" cuando subes a un colectivo o sientes una gran ansiedad antes
de una entrevista laboral. Así trabaja la timidez, pero no puedes dejar
que limite y coarte tus posibilidades, debes aprender a dominarla. |
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"Siempre me costó mucho participar en clase, en el momento en que ponía
el brazo en alto automáticamente empezaban los síntomas, aunque lograba
dominarlos una vez que empezaba a hablar. Pero tengo una amiga que sufre
muchísimo, no se anima a nada, no sale con nosotras, no va a la casa de
nadie, en el único lugar en el que se siente segura es en su casa", afirma
Marina O. de 25 años, casi ingeniera industrial. La timidez puede manifestarse
en distintos grados, básicamente, existen dos clases: la forma más común,
de la que muy pocas se salvan, que sólo produce un cierto temor para afrontar
situaciones sociales, pero que no impide que puedan ser afrontadas, a pesar
de no pasarla del todo bien al principio. La otra, es una clase de timidez
exacerbada que se denomina fobia social. Es una enfermedad psicológica que
se caracteriza por un miedo constante a enfrentar situaciones sociales que
generan un alto grado de ansiedad y que se traducen en angustia o pánico.
Una persona que padece de fobia social tiende a evitar todas las actividades
sociales y, así, progresivamente la enfermedad provoca una vida sin relaciones
interpersonales. Según el sitio en Internet Timidez y Fobia estos son algunos
casos de manifestación de fobia social: vergüenza de entrar a un negocio
a comprar algo, de ir a fiestas, de comer delante de los demás, de hablar
en público, de saludar a conocidos por la calle, de mirar a los ojos y de
conocer a otras personas. |
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Posibles soluciones |
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Los ataques de timidez pueden jugarnos en contra en muchos ámbitos, entre
ellos, uno de los más críticos es el del trabajo. Tanto en entrevistas como
en el lugar de trabajo mismo, esta característica puede impedirte que llegues
a lograr tu objetivo profesional y por consiguiente, que sientas una gran
frustración por ello. "No me animaba a contestar el teléfono, menos a llamar
a nadie, cuando me mandaban a buscar algo a otro piso de la empresa sentía
que me estaba por desintegrar, al final me despidieron", cuenta Victoria
R. una víctima de esta enfermedad que a partir de este despido comenzó un
tratamiento para curarse. Según la Licenciada Peluffo, psicóloga, la fobia
social puede solucionarse: "Actualmente existen medicaciones específicas
que actúan sobre los fóbicos disminuyendo su estado de angustia o de pánico
provocado por las situaciones sociales". |
| La
fobia social tiene un origen fisiológico: "El cerebro no produce determinados
neurotransmisores y esto provoca la enfermedad, la medicación funciona aumentando
su producción. Igualmente, este tratamiento debe ser acompañado por una
psicoterapia". Para los casos más leves de timidez existe un tipo de terapia
llamada de la asertividad: "El paciente aprende habilidades para comportarse
frente a otros, por ejemplo, cómo mirar a las personas, cómo sentarse o
mover las manos durante una conversación", concluye la licenciada Peluffo. |
| Superarla
y superarse |
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El escritor francés Moliére describió a la timidez como "la desconfianza
del amor propio, que deseando agradar teme no conseguirlo". Actualmente,
la fobia social es una enfermedad cada vez más común en la sociedad. Muchos
afirman que esta tendencia es el resultado del proceso de exigencia tanto
estética como intelectual que castiga a aquel que no logra adaptarse a sus
parámetros. Así, la persona prefiere refugiarse en su hogar donde sabe que
no será rechazada. En este punto se halla el desafío: aprender a convivir
con la timidez y lograr controlarla, especialmente, en esos momentos en
los que mostrar una imagen segura puede convertirse en definitivo. |
| Para
más información consultar en el sitio: www.socialphobia.org |
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María Cecilia Acuña |
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